martes, 15 de septiembre de 2015

Por el honor de un vilero del año 1766

Para resguardo del honor y estimación de Francisco Vaello, éste solicitó ante la Audiencia de Valencia copia del acto de retractación ocurrido en el juzgado de Villajoyosa sobre unas palabras injuriosas e infamatorias, proferidas 16 años atrás, por un vecino de la villa contra su consorte y su cuñada cuando aún eran doncellas.
La solicitud, habiendo transcurrido más de tres lustros desde que ocurriera ese incidente, más que para lavar el buen nombre de su esposa y cuñada, se hizo por lo  importante que para este vilero era dejar intacta su honra y reputación ya que el decoro y la consideración  de las personas adineradas de ese tiempo no se podía poner en entredicho.

                                                      Hombres de honor

Dice así el documento:
“Habiéndose visto y reconocido los autos que se principiaron en el año 1750 por el entonces alcalde ordinario de la villa de Villajoyosa, Gerónimo Zaragoza, en virtud de la querella presentada contra Pedro Miguel, entonces mozo soltero y oficial de pluma, vecino de la expresada villa, porque en la tarde del día 10 del mes de febrero de 1750, estando Vicenta y María Vaello, doncellas, con otras mozas, en la terraza de Pedro Llorca de Álvaro, divirtiéndose con tirar agua, haciendo carnaval a los que pasaban, el susodicho Pedro Miguel, descompuesto y enfadado, con voces denigrantes, en presencia de las demás compañeras y diferentes personas que estaban mirando, públicamente les dijo que eran unas bacineras, bodegoneras y para más injuriarles profirió el que eran unas putas y que él lo probaría siempre que quisiesen…”

                                              Terrazas del casco antiguo de Villajoyosa


(La tradición de tirar agua a otras personas ha perdurado hasta nuestros tiempos, el basi o baldeo).

                                     Baldeo en la fuente de San Pedro de Villajoyosa

Por todo ello, el día 18 del mes de marzo del referido año 1750, Gerónimo Vaello, padre y legítimo administrador de sus hijas María y Vicenta Vaello, doncellas, expuso ante la Justicia de Villajoyosa que por parte del ofensor Pedro Joseph Miguel hubiera retractación, honrando plenamente ante la misma Justicia, a las hermanas María y Vicenta Vaello.
Al parecer, el padre de las ofendidas, no obtuvo de la Justicia local lo solicitado ya que el caso pasó a la Audiencia de Valencia que en Junio de ese mismo año expuso: 

                                 La Audiencia de Valencia en 1862.  Actual salón de Cortes

“Ha lugar al recurso interpuesto por Gerónimo Vaello, como padre y legítimo administrador de Vicenta y María Vaello y por tanto líbrese certificación a la Justicia de Villajoyosa para que ante ella y su asesor, haga comparecer a dichas Vicenta y María Vaello y Pedro Joseph Miguel, y éste honre plenamente a las referidas Vaello”.

                                     Palacio de Justicia desde mediados del siglo XVIII

He aquí la diligencia sobre el auto:
“En la villa de Villajoyosa a cuatro días del mes de julio de mil setecientos cincuenta años, ante el señor Gerónimo Zaragoza, alcalde ordinario de ella y del Dr. D. Vicente Matarredona, abogado de los reales consejos, su asesor, en mi presencia y la de Simeón Buforn, comparecieron María y Vicenta Vaello de estado doncellas y Pedro Joseph Miguel, y enteradas por mí el escribano para el efecto que se les había comparecido, en conformidad de la orden de Su Majestad y señores de la Real Sala del Crimen de este Reino, cumpliendo el referido Pedro Joseph Miguel en honrar plenamente a las nombradas María y Vicenta Vaello, dijo: Que siempre ha estado y está en la satisfacción e inteligencia que las susodichas son hijas de buenos padres, doncellas honestas, honradas y recogidas, tratándose como a tales, sin que jamás estuviese en otro concepto en orden a las mismas”.


                         Petición judicial de resarcimiento por palabras injuriosas a su consorte

Por parte del secretario de la sala de la Real Audiencia de Valencia, se le entregó a Francisco Vaello, como marido de María Vaello, certificación de todas las diligencias y el auto final de dicho proceso. Y para los efectos en él suplicados, se libró la certificación firmada en la ciudad de Valencia el día 21 del mes de agosto de 1769.



Se autoriza la reproducción de la información contenida en esta publicación, siempre que las fuentes sean citadas. El documento histórico se adjunta incompleto, si alguien está interesado en su totalidad tiene que ponerse en contacto con el autor de este artículo y blog.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Las deudas se pagan. En 1657 un vilero pagó su deuda a un relleuero.



Un vecino de Relleu bajó con su “macho” por el camino real de Alcoy a La Vila (hoy conocido como Camí del Peix) para que le fuera abonada una deuda que un ciudadano vilero le debía, y en plena huerta de Villajoyosa, en una de las propiedades que el vilero tenía, ante el notario Isidro Miguel y dos testigos llamados Pere Agulló, hijo de Jaime y Miguel Ortuño, hijo de Gaspar, tal como dejó anotado el escribano, le fue pagada, dejando así saldada dicha obligación.

               Antiguas posadas del camino La Vila Alcoi y tramo a su paso por Orxeta

Eso ocurrió después de recogidas las cosechas, en el otoño del año 1657, cuando Melchor Agulló, hijo de Jaume, de la villa y castillo de Relleu, tuvo que desplazarse con sus propios medios a Villajoyosa para que les fueran satisfechas unas cantidades que se le debían y que eran el resto de otra cantidad mucho mayor, por lo que en su momento se acordó hacerlo en cuatro pagas que se reintegrarían anualmente por la festividad de Todos Los Santos.

           El Camí del Peix en la actualidad coincidiendo con el Camino de Santiago

Solo sabemos, y así se plasmó en el documento adjunto redactado en el momento del cobro, que parte de esa deuda era por la mitad del valor de “un macho”, porque la otra mitad, el pagador ya la había satisfecho al hermano del relleuero, Miguel Agulló. Pero la parte mayor del débito no sabemos las razones que lo originaron, ya que no constan en dicho documento, aunque si consta que el reconocimiento de esa deuda por parte de Jaume Aragonés, hijo de Pere, se realizó ante el notario Berthomeu Vaello en octubre del año 1655.

                        Carta de pago realizada en la huerta de Villajoyosa en 1657

Grande era la carga, ya que tuvieron que acudir a certificar la carta de pago un notario y dos testigos, acto que se realizó en la torreta de Aragonés, que en esos momentos (mediados del siglo XVII) se encontraba en el corazón de la preciosa y gran huerta de vilera.

              Dos imágenes de La Torreta



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