viernes, 29 de enero de 2016

Villajoyosa asfixiada por los impuestos en 1735

De todos es conocido, o sabido, que desde que el hombre se dio cuenta de que podía vivir a costa de los demás manejando a las masas en beneficio propio, se empezaron a crear las propiedades privadas, los cargos públicos y los dirigentes, tanto civiles, militares como religiosos.



Estos “iluminados”, redactaron unas normas o leyes que la gente llana o del pueblo tenía y sigue teniendo que cumplir “por y para el bien común” pero que en realidad a quien benefician son a los de siempre, es decir, a ELLOS.

                                                                      economiapuntes.blogspot.com

Quiero dejar claro que siempre ha habido honrosas excepciones individuales, nunca colectivas.
Para que el pueblo pague y contribuya a mantener y mejorar la vida de esos cargos y dirigentes, se inventaron los impuestos, tasas y otros medios de sacar lo necesario para ello, aunque en ocasiones suponga el ahogo de las personas a las que ahora se les llama contribuyentes.

                                      Pago de impuestos. abrepalermo.blogspot

Este artículo trata de uno de estos casos en que los vecinos de La Vila no pudiendo pagar sus impuestos, posiblemente por falta de ingresos debido a una larga y tremenda sequía, recurrieron a su ayuntamiento para que intercediera ante las autoridades superiores.

                                             Ayuntamiento de Villajoyosa en la calle Mayor


Corría el año 1735 cuando el pueblo (la gente) de Villajoyosa no podía soportar ya el peso de los elevados impuestos que debían pagar a la hacienda pública. Por ese motivo, se reunió el cabildo vilero y encargaron a un influyente ciudadano que los representara ante los comisarios que exigían el pago de la deuda por el impago de éstos.
En primer lugar debía de negociar la retirada de un amenazante apremio que la villa había recibido debido al impago durante los últimos seis años del llamado “derecho de la sal” para que se aplazara hasta el año siguiente.
También debería intentar una rebaja en el impuesto llamado “del equivalente”, dándose por pago una parte del mismo al que llamaron “porción competente”.

       A lo largo de la historia siempre ha habido un recaudador de impuestos. fiscalgraani.blogspot

Para “suavizar” a los comisarios de hacienda y hacer que les pareciese aceptable la oferta de la villa, ésta correría con los gastos de sus dietas, tanto de ida como de vuelta, ya que se desplazaban desde Valencia y en ese tiempo tenían que comer y pernoctar en posadas debido al largo y penoso trayecto que en el siglo XVIII suponía la distancia entre Villajoyosa y la capital del reino valenciano.
Por orden del alcalde ordinario, firmó el documento del encargo el secretario Francisco Vaello el 20 de noviembre de ese año de 1735.
Desconozco lo que pasó después.

             Documento del año 1735 por el que la villa de Villajoyosa encarga una rebaja en los impuestos.



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martes, 19 de enero de 2016

La Duquesa de Crilló y el Beato Gaspar de Bono.

El grabado, motivo de este artículo y el cual se adjunta, fue realizado por un famoso grabador ilustrado, Miguel Gamborino (Valencia 1760 – Madrid 1828).
Representa el retrato del religioso Beato Gaspar de Bono de la Orden de Mínimos y está dedicado a la Excelentísima Señora Duquesa de Crilló.

                             Retrato del Beato dedicado a la Duquesa de Crilló. Siglo XVIII

Pero ¿Quién fue ese famoso grabador y esa Sra. Duquesa?
Miguel Gamborino se formó inicialmente en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de su Valencia natal y a los 21 años se trasladó a Barcelona. Cuatro años después se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. A partir de 1787 se encuentra su firma en numerosas ilustraciones de libros de carácter tanto científico como literario. Para una de las obras del naturalista y botánico Cavanilles, grabó vistas de las poblaciones de Banyeres y Ares del Maestre. Grabó varias series de estampas religiosas así como las ilustraciones en varios libros. Es además autor de varios grabados anti franceses de la Guerra de La Independencia.



                      II Duque de Crillón, esposo de la duquesa de la dedicatoria del grabado

Exma. Sra. Duquesa de Crilló. El grabado que presento está dedicado a ella por un devoto religioso de la Orden de Mínimos. Se trata de Rosa Josefina de Guzmán Monjaraz y Espinosa de Los Monteros, nacida en Perú, donde la Orden de Mínimos tenía una presencia bastante activa. Casó en 1770 con Louis Pierre Nolasque Bertón des Balbes y Fabry de Moncault, Zaporta y Auberdee, II Duque de Crillón (título pontificio) y I duque de Mahón. Capitán General de los Ejércitos Españoles y capitán general de Valencia entre los años 1787 y 1793.

              La Duquesa de Alba pintada por Goya. Contemporánea de La Duquesa de Crillón

En Valencia se encontraba el convento de San Sebastián de la Orden de Mínimos y allí murió, en el año 1604, Gaspar de Bono, religioso representado en este grabado. En 1786 fue beatificado por el Papa Pío VI.

                      Bula de Pio VI por la beatificación de Gaspar de Bono. Agosto de 1786


Este grabado fue regalado por la duquesa de Crillón a la señora Doña Antonia Picó Corbí, esposa del oficial de marina Don Cayetano Aragonés y Rico en una visita del matrimonio a Valencia.

El pintor de este grabado fue José Camarón Bonanat, valenciano nacido en Segorbe (Castellón) en 1731 y fallecido en Valencia en el año 1803. Miembro de una saga de artistas.

                                 José Camarón. Pintor, dibujante y grabador (1731 - 1803)


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