viernes, 3 de abril de 2026

Una ermita del año 1830 junto a la Barbera de los Aragonés de Villajoyosa.

Debido a los trabajos que los jornaleros y empleados de la finca realizaban también en días de precepto de oír misa, Don Cayetano Aragonés y Picó recelaba que alguno de ellos dejara de realizar sus obligaciones religiosas con tal de no perder su jornal, ya que el desplazamiento hasta la iglesia, sobre todo en días lluviosos, se tornaba dificultoso debido a los barrizales que se formaban en el camino y senderos que había que andar entre la finca y el casco urbano.

El día 15 de junio del año 1830, Don Cayetano solicitó al arzobispo de Valencia autorización para poder construir una ermita junto a la Barbera.

El visitador general de la archidiócesis acudió a Villajoyosa dos días después, visitando el lugar de la Barbera y sus alrededores consideró que había una larga distancia entre la finca y el pueblo, además observó que eran muchas las casas de campo que se hallaban en las inmediaciones, por lo que alegó la conveniencia de permitir la construcción de una ermita para los fines expresados por Don Cayetano, aunque con el matiz de que debía ser independiente de la casa heredad y que no se pudiera hacer vivienda encima de ella.

En vista de la solicitud y del informe favorable del visitador general, se autorizó la construcción de una ermita en la partida de la huerta de Villajoyosa llamada Les Barberes y así lo comunicó al Aragonés el secretario canónico tres días después de realizada la solicitud.

Estos fueron los documentos relativos a la solicitud, el informe del visitador y la autorización:

Ermita de San Bartolomé en el Pati Fosc

Solicitud de Don Cayetano Aragonés

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor

Don Cayetano Aragonés, vecino de esta villa, a Vuestra Eminencia Ilustrísima, con todo el respeto debido recurre y expone: Que es poseedor de una hacienda vinculada, situada en la partida de Les Barberes de este término y su huerta, en la cual habita anualmente desde principios de mayo hasta últimos de octubre, tiempo destinado a la recolección de cosechas y fomento o siembra de otras. Que por dichas operaciones laboriosas ocupa de continuo algunas familias y en los días de precepto de oír misa, tiene no poco recelo de que algún jornalero deje de oír misa en obsequio de acudir al mismo tiempo que otros a las labores y no exponerse a dejar de ser admitido o perder parte de su jornal. Que, por razón de las lluvias y consiguientes barros, no puede a todas horas acudir a la parroquial y lo propio sucede a muchas familias que hay inmediatas a dicha hacienda. Por cuyas consideraciones, se halla decidido a construir un ermitorio bastante capaz en la parte exterior de su casa hacienda, situado sobre la esquina que mira a Levante, para cuyo laudable objeto acude a Vuestra Ilustrísima para que le conceda la licencia necesaria, bien seguro de que su ánimo está muy distante de perjudicar los derechos parroquiales, de que el sacerdote que celebrare la misa todos los domingos y demás días festivos, explicará al tiempo del ofertorio, por un rato, la doctrina cristiana, de que tendrá sujeto que cuide del buen orden, aseo y limpieza de dicha ermita, sus ornamentos y demás utensilios necesarios, de que en día alguno permitirá se tengan funciones profanas, de que su familia y las que concurran a cumplir en los días solemnes del año y en los preceptos anuales de confesión y comunión a la iglesia parroquial o matriz, y en fin, de que en dicho ermitorio no haya cepillo o plato de almas en perjuicio de la limosna de aquella. En atención a todo:

Suplica a Vuestra Ilustrísima, se digne conceder al exponente la licencia que solicita para la construcción del ermitorio. Así lo espera por gracia de la justificada consideración de V.I., cuya interesante vida conserve Dios muchos años.

Villajoyosa, 15 de junio 1830

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor.

                                                                          Cayetano Aragonés

Decreto del arzobispo

Santa Visita de Villajoyosa y junio 16 de 1830.

Informe nuestro visitador Don Miguel Sanchis lo que entienda conveniente acerca de esta solicitud y en caso de poderse conceder nos dirá también las condiciones o cautelas con que deberá hacerse. Así lo decretó y rubricó S.E.I. el arzobispo mi señor, de que certifico.

                                                                             Leonardo López

                                                                         Canónico secretario

Exposición del visitador general

Villajoyosa, 17 de junio de 1830

Cumpliendo con el informe que V.E.I. (Vuestra Eminencia Ilustrísima) se sirve pedirme sobre la adjunta solicitud de Don Cayetano Aragonés, vecino de esta villa, debo decir a V.I. que atendida la larga distancia en que está situada la indicada heredad de Les Barberes y las muchas casas de campo que se hallan en sus inmediaciones y teniendo en consideración las demás causales que alega en este escrito con el objeto de que se le permita construir una ermita para que pueda celebrarse en ella el Santo Sacrificio de la Misa, entiende sería conveniente concederle dicho permiso, con las condiciones que expresa, previniéndole además que debe construirla con total independencia de la casa heredad y de que no se habite sobre el techo de la misma ni se haga otro uso alguno profano de él, como así mismo el que tenga una sola puerta que salga al campo, y que tras el altar se deje un pequeño recinto con destino para sacristía en que se conserven y guarden los ornamentos y demás, y finalmente, que cuando se halle concluida deba recurrir a V.E.I. a fin de que comisione sujeto que la revise y bendiga, hallándola con los requisitos que corresponde.

                                                                      Miguel Sanchis y Laurín

                                                                           Visitador general

Solicitud y autorización para construir una ermita en La Barbera. Año 1830 

Autorización del arzobispo firmada por el secretario y otorgada en la Santa Visita a Villajoyosa

Santa Visita de Villajoyosa y junio 18 de 1830.

En vista de esta solicitud o informe que le acompaña, damos nuestro permiso a Don Cayetano Aragonés para que construya una ermita en la partida de este término y huerta, llamada de Les Barberes, bajo las precisas prevenciones que expresa él mismo en su solicitud y además la que nos propone nuestro visitador en su informe, las que serán reconocidas detenida y escrupulosamente por la persona que comisionaremos cuando se halle concluida y llegue el caso de visitarla y bendecirla, con las ropas que han de servir a su culto, para lo cual deberá recurrir a nos de nuevo el exponente, solicitando nuestro permiso. Así lo decretó y rubricó S.E.I. el arzobispo mi señor, de que certifico.

                                                                             Leonardo López

                                                                         Canónico secretario


Ermita de San Bartolomé en el Pati Fosc de Villajoyosa. Octubre de 2018

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domingo, 8 de marzo de 2026

El Clot de la basura.

(Publicado en el libro de fiestas de San Miguel Arcángel de la Ermita de Villajoyosa del año 2025)

Paseando por la Ermita hace unos días y con el pensamiento en el recuerdo de mis primeros años de vida por mi querido barrio, de repente, me vino a la cabeza “el Clot de la basura”. Nadie más joven que yo sabrá qué es eso.


Barrio de la Ermita de Villajoyosa

Para los que no sepan valenciano les diré que la traducción de "clot" es "hoyo", por lo tanto, en castellano, el título de esta pequeña crónica del tiempo sería "El hoyo de la basura". 

En el lugar que hoy está el edificio del bar “La Ermita”, en la década de los años 50 y principios de los 60 del pasado siglo (seguro que muchos años antes), se encontraba “el Clot de la basura”.

En ese tiempo (supongo que también antes), la basura, desperdicios y algún que otro mueble que ya era imposible remendar porque se caía a trozos debido a su antigüedad y a los muchos remiendos que ya se le habían realizado, se llevaban y depositaban en ese gran agujero de forma elíptica excavado en el suelo. Las ropas, alpargatas y trapos no se tiraban porque cuando el trapero pasaba con su carro tirado de un mulo, estas se canjeaban por algún utensilio o cacharro (candil, plato, vaso, aceitera, vinagrera, etc.).

Cuando “el Clot” estaba casi lleno, alguien le prendía fuego y así volvía a estar disponible para su función. No creo que los humos de sus hogueras contaminaran demasiado, ya que, aunque el plástico se había inventado hacía medio siglo, por aquí ni lo conocíamos ni sabíamos qué era eso.

“El Clot de la basura” no solamente era un punto trascendente e indispensable para los vecinos de la Ermita, también era uno de los lugares preferidos por los críos, por los más pequeños, ya que en él podíamos encontrar algún que otro cacharro o trasto que nos sirviera para nuestros juegos infantiles. Lo que más preferíamos y estimábamos los niños eran las latas que antes habían estado ocupadas por berberechos, mejillones, atún, sardinas, etc. Las niñas preferían los trozos y fragmentos de lo que antes fueron platos y otras vajillas.

Con las latas, evidentemente pequeñas, que entonces tenían forma ovoide, los niños, les hacíamos un agujero con un clavo en una parte de su eje mayor y atábamos un hilo del cual tirábamos y ya teníamos un carro, coche u otra clase de transporte. Las niñas utilizaban los “testets”, como así llamábamos a los trozos de vajillas rotas, para jugar a las casitas, es decir, los utilizaban en sus juegos como si de auténticas vajillas se trataran.


El clot de la basura

En la parte sur del “Clot”, recuerdo que el ti Perano tenía un bancal siempre sembrado de alfalfa. Y en la parte norte había una gran explanada donde los niños, un poco más mayores, jugaban al fútbol en los recreos del colegio y al “calig” o al “roglet”, que eran juegos muy parecidos donde se jugaban “les vistes” o tarjetas recortadas de las tapas de las cajas de cerillas a las que se les daba un valor imaginario, además de ser la zona donde los más pequeños jugábamos con las latas, remarcando con los pies las carreteras por donde pasaban nuestros vehículos.

También recuerdo que allí se montaba el templete desde donde actuaban las orquestas durante las fiestas de San Miguel.

Posteriormente, años 1961 o 1962, toda esa zona o solar se utilizó para la construcción del Cinema San Antonio o cine de la Ermita. Más o menos sobre esas fechas, comenzó a recogerse la basura, desperdicios y desechos con un camión que pasaba por la Ermita todas las tardes.

Mi hermano y yo en el año 1958

A partir de ahí, “el Clot de la basura” desapareció. El lugar de juegos de la infancia ermitaña y del templete festero cambió. Los plásticos comenzaron a aparecer y a contaminar nuestras vidas. Unos juegos fueron perdiéndose dando paso a otros (Señor rey me gusta en las esquinas del campanario, a fava, “els clotets” en la plaza de la fuente, a “córrega” en la gran plaza frente a la iglesia, a las canicas, conillets amagats, a los trompos, a churro, mediamanga o mangotero, al escondite, a la rayuela, a la comba o saltar la soga, al “fum fum tabaco de fum” y otros muchos que desgraciadamente han desaparecido y que antes, no solamente servían para divertirnos, sobre todo servían para afianzar la amistad, el compañerismo, el aprecio y el afecto entre los que éramos niños y que en algunos ha perdurado durante toda la vida.

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miércoles, 4 de febrero de 2026

Las escuelas públicas de la Ermita en Villajoyosa.

El edificio que durante muchos años albergó las escuelas públicas del barrio vilero de la Ermita se construyó en el año 1908 y fue a expensas del señor Juan Samper que cedió los terrenos y el doctor Don Álvaro Esquerdo que sufragó los gastos de la edificación.

Pero ¿por qué estas dos personas decidieron construir estas escuelas?

El motivo por el cual decidieron hacer la obra, no solo partió de estos dos benefactores, la gente del barrio venía solicitando desde muchos años atrás, al ayuntamiento y a la Junta Provincial de Instrucción Pública, la creación de escuelas para niños y niñas, pero las respuestas de ambas instituciones siempre fueron contrarias a los intereses de los habitantes de la Ermita y alrededores, por lo que el señor Samper y Don Álvaro decidieron unirse y costear el edificio que albergó las escuelas públicas durante varias generaciones.

Una de las peticiones de los vecinos de la Ermita para la creación de escuelas en el barrio la hicieron en el año 1882 y la respuesta que dio el ayuntamiento en sesión del día 2 de abril del mismo año y así se puede leer en el acta correspondiente, fue la siguiente:

Acta del ayuntamiento de Villajoyosa del 2 de abril de1882 sobre escuelas en la Ermita (1)

Solicitud reclamando la creación de una escuela de niños y otra de niñas en la partida de la Ermita. Se informa.

Seguidamente, por el secretario accidental, se dio cuenta de la comunicación que la junta provincial de instrucción pública remite con una instancia de varios vecinos del barrio de la Ermita de San Antonio de estas huertas, solicitando la creación de una escuela de niños y otra de niñas, para que este ayuntamiento informe cuanto se le ofrezca y parezca sobre este particular, con devolución de la instancia a la mayor brevedad. Y procediéndose enseguida por mí el secretario a la lectura íntegra de la misma, dichos señores, por unanimidad acordaron:

1º- Que, como informa, se diga a la junta de instrucción pública de esta provincia, que el barrio de la Ermita de San Antonio dista de esta población unos 600 metros y no dos kilómetros como equivocadamente se supone por los reclamantes y que, terminada la carretera provincial en construcción, distará a lo más unos 400 metros, trayecto que en la mayoría de las poblaciones de alguna consideración recorren los niños para asistir a sus respectivas escuelas.

Acta del ayuntamiento de Villajoyosa del 2 de abril de1882 sobre escuelas en la Ermita (2)

2º- Que en el expresado barrio de San Antonio y en una circunferencia de 400 a 600 metros, no se cuentan, ni en mucho, quinientas almas, circunstancia precisa que exige el artículo 100 de la vigente ley de instrucción pública para la creación de las escuelas de ambos sexos que solicitan los exponentes.

3º- Que esta población cuenta con siete maestros de instrucción pública, cuatro de niños y tres de niñas, con los cuales está suficientemente atendida la instrucción primaria.

4º- Que los locales de enseñanza están diseminados para la mayor comodidad de los niños que concurren a ellos.

5º- Que la junta local y hasta el ayuntamiento, cuidan muy mucho de que a los pobres se les facilite la instrucción sin retribución de ninguna clase.

6º- Y últimamente, que además de los maestros retribuidos por este municipio, existen muchísimos más con títulos competentes para difundir, si fuera posible, más y más la instrucción.

Estas consideraciones son más que bastantes para que la junta de instrucción de esta provincia no acceda a la creación de las escuelas que solicitan los exponentes, pues si bien es muy cierto tendría suma complacencia esta corporación en difundir cuanto fuera posible la instrucción de estos vecinos, no lo es menos, que los recursos con que cuenta no se lo permiten, mayormente cuando consideran que está suficientemente garantida con el personal retribuido con que cuenta.

Únase a la anterior instancia, certificación del particular de este acuerdo a los fines indicados y con atenta comunicación remítase a la junta de instrucción pública de esta provincia.

Con lo que se dio por terminada la presente acta que firman los señores concejales que saben, de que certifico.

Acta del ayuntamiento de Villajoyosa del 2 de abril de1882 sobre escuelas en la Ermita (3)

             Antonio Esquerdo     Miguel Ferrándiz     Jaime González

             Jaime Llorca              Marcos Vaello           Pedro Morales

          Vicente Valenzuela       Miguel Lloret           Juan Lloret

         Francisco Esquerdo       Vicente Lloret          Álvaro Llinares

                                                Secretario:  Ángel Custodio Montalbán

Siendo alcalde constitucional Antonio Esquerdo Nogueroles

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lunes, 5 de enero de 2026

Juan Llinares Vaello. De Villajoyosa a Cuba.

Muchas son las personas que tras leer alguno de los trabajos publicados en mi página web www.lavilaycomarca.com se han puesto en contacto conmigo para que les ayude averiguar sobre algún antepasado suyo oriundo de Villajoyosa, la mayoría desde América.

Una de ellas, Ernesto, desde La Habana en Cuba, me escribió porque quiere saber sobre su tatarabuelo y aquí comienza el relato sobre un vilero que emigró a Cuba.

Ernesto Esquivel Ortiz y su familia viven en Cuba y están interesados en averiguar datos sobre su primer antepasado que llegó a la isla caribeña, Juan Llinares Vaello (En la documentación personal que va adquiriendo una vez instalado en Cuba, el primer apellido cambia a Linares y el segundo a Baello y en alguna ocasión Bahellos). Sabían que llegó desde Villajoyosa y que sus padres fueron Juan Llinares Lloret y Rosa Vaello Zaragoza. Rastreando por internet se toparon con uno de mis trabajos titulado “Censo electoral de Villajoyosa del año 1839” http://www.lavilaycomarca.com/2023/11/censo-electoral-de-villajoyosa-del-ano.html y allí vieron en una de las listas de electores, que figuraba Juan Llinares Lloret. Fue una puerta abierta e inmediatamente Ernesto se puso en contacto conmigo poniéndome en antecedentes y remitiéndome alguna información. Esto me llevó al matrimonio de los padres de nuestro personaje y posteriormente al acta del bautismo y los datos de inscripción del mismo Juan, que se realizó el 14 de diciembre del año 1861. Según Ernesto, estos datos les son de mucha utilidad para seguir con su investigación.

                                                                              Carnet de Juan del Centro Gallego de la Habana

Continuamos intercambiando información y aparece un dato que considero fue la causa o el elemento que hizo emigrar a Juan. Y es este:

El padre de Juan, según la Gaceta de Madrid (antiguo Boletín Oficial) nº175 del año 1868, era el administrador de aduanas de Villajoyosa. Llegados aquí hay que recordar que, por ese tiempo, Villajoyosa poseía una de las flotas mercantes más importantes del mar Mediterráneo español, segunda matrícula naval de España y en su puerto se construían varios tipos de grandes barcos de los cuales muchos comerciaban con América y Filipinas. Todo ello propició la emigración a diferentes lugares, sobre todo a Cuba y muchos de ellos fueron vileros.                      

Es muy probable que nuestro personaje, o su familia, tuvieran naves que se dedicaban al comercio con Cuba y en uno de los viajes embarcó y decidió quedarse en la “perla caribeña”. Consta que se instaló en la ciudad de Matanzas y allí se dedicó a las labores de cabotaje. Se casó con Juana María del Carmen Fernández y Benavides, con la que tuvo nueve hijos.

Pero ¿cuándo emigró Juan? De momento no tenemos respuesta a esa pregunta.

La familia tiene evidencias de que adquirió la nacionalidad cubana en el año 1903 (anterior al año 1898 no se adquiría porque Cuba era España). En 1919, junto con su mujer y sus hijos, regresó a su casa natal de Villajoyosa donde estuvieron seis meses, después fueron a Barcelona y allí vivieron durante dos años. En 1922 regresaron nuevamente a Cuba. Instalado definitivamente, en el año 1928 se afilió como socio en el prestigioso Centro Gallego de La Habana.

                                                                   Juana María del Carmen Fernández Benavides, esposa de Juan

Juan Llinares Vaello falleció en Matanzas (Cuba) el 21 de enero de 1941 a la edad de 79 años.

Existe una página web llamada EcuRed, que, entre otras cosas, trata sobre los “Mártires revolucionarios de Cuba”. Sin dar mi opinión al respecto ni a su contenido, diré que en el apartado J de su índice se encuentra “José Linares Fernández”, titulándolo como el primer mártir del movimiento comunista en Matanzas.

Este José era hijo de nuestro personaje vilero. En la síntesis biográfica, entre algunos datos que antes he apuntado, se dice, que su padre, es decir Juan, era el práctico del puerto de Matanzas y tenía una flotilla de goletas. Se dice de su hijo José que luchó contra la tiranía del entonces presidente cubano Gerardo Machado y por ese motivo fue capturado por las fuerzas represivas y después de ser torturado lo asesinaron, arrojando su cadáver en la cuneta de una carretera. Tenía 27 años.

                                                                                            Uno de los hijos de Juan

Actualmente, la descendencia del vilero Juan está diseminada por diferentes partes del mundo, Barcelona, Asturias, Estados Unidos, Costa Rica, Cuba, etc.

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