Sobre el pantano de Relleu ya he comentado y escrito en otras publicaciones, pero es tanta su historia que siempre queda algo por comentar. Ver: http://www.lavilaycomarca.com/2014/12/el-pantano-de-relleu-un-repaso-su.html http://www.lavilaycomarca.com/2015/05/historia-del-pantano-de-relleu.html http://www.lavilaycomarca.com/2015/01/relleueros-contra-vileros-por-las-obras.html
En esta ocasión basaré este artículo en cómo se realizaba la
apertura y el cierre del sitio por donde salía el agua que con su arrastre
limpiaba de cieno, limos y otros elementos que se posaban contra la pared y
colmataban el vaso que tenía que contener el agua.
Esta operación la realizaba la persona encargada del pantano
y cuyo trabajo se llamaba “de l’home mort”, es decir, “del hombre muerto” (puede imaginarse el lector el peligro
que éste corría cuando quitaba los tablones que mantenían el agua en la presa).
El día 20 de marzo del año 1721, los señores que formaban el
cabildo del ayuntamiento de Villajoyosa (del cual dependía el pantano de
Relleu), acordaron que se cerrara la puerta que servía para limpiar el vaso del
pantano de los elementos antes dichos, ya que anteriormente habían dado la
orden de quitar los tablones que la cerraban, para que las aguas del invierno
los arrastrasen.
El señor alcalde junto a los regidores, acordaron, mandar a
Gaspar Loret dicho “Maravalls”, que era “el hombre muerto”, subiera al pantano
y reconociera si dicha puerta estaba limpia para poner los tablones y cerrar
dicho pantano. Caso de no estarlo, contratase algunas personas para que le
ayudasen en la tarea y después pusieran los tablones con la perfección
necesaria a fin de no perder agua a través de ellos, tal como era su obligación
según el acuerdo que tenían ambas partes. Para poner los tablones estaría
asistido por un maestro en albañilería y un calafate que pusiera los tablones
de la mejor forma y disposición para que no saliera el agua por las juntas.
Reconoció la apertura, pero ni la puerta ni los diferentes
rincones de la presa estaban limpios, por lo que fue contratada gente para
quitar el cieno. Según el libro corned (libro de anotación de pagos) del
ayuntamiento de Villajoyosa, se realizaron dos abonos con referencia a la presa,
uno por la compra de una maroma para que los operarios contratados se ataran a
ella y pudieran trabajar con seguridad en la limpieza del pantano y el otro por
un perpalo para mover el cieno y demás elementos que lo obstruían.
Esta es el acta de la deliberación en la que se acordó el
cierre de la puerta de salida del agua:
“En la villa de Villajoyosa a veinte días del mes de marzo
del año mil setecientos veintiuno, los señores Gaspar Linares, alcalde
ordinario de esta villa, Jaime Linares, Antonio Lorca y Bartolomé Galiana de
Gaspar, regidores de ella, juntos en la sala capitular de su ayuntamiento en
virtud de convocatoria hecha por orden de Francisco Delfí, portero, quien de
haber convocado a dichos señores hizo relación de la que yo el escribano doy
fe.
Y propuso dicho señor Gaspar Linares, alcalde ordinario, que
por cuanto los señores antecedentes mandaron quitar los tablones del pantano
para que quedase la puerta principal libre por donde se pudiese limpiar de
alguna forma el pantano con las aguas del invierno del mucho cieno que se ha
puesto en el pantano, de las avenidas de agua y respecto de que ya es tiempo de
cerrarle, es de sentir que se le pongan los tablones otra vez y quede cerrado
con toda perfección para que se pueda recoger agua para que se pueda regar la
huerta en el verano, sobre cuyo asunto se debe deliberar lo que más convenga.
Y oída dicha propuesta por dichos señores, acordaron, que en
continente se le mande a Gaspar Loret “Maravalls”, suba al pantano y reconozca
si la puerta del “pantanico” (sic) está limpia para poner los tablones y cerrar dicho pantano y si no
estuviese limpia para ello, la limpie con alguna gente que le ayudase y puesta
con la perfección necesaria para poder poner dichos tablones, los ponga como es
de su obligación, según el concierto que tenía con los señores antecedentes. Y
para poner dichos tablones, sea con la asistencia de Agustín Vinaches, maestro
de albañilería de esta villa y de José Lanuza, calafate, para que las juntas de
los tablones sean con buena forma y disposición para que por las juntas no se
salga el agua como en otras ocasiones ha sucedido, de forma que quede bien
tapado, porque si Dios Nuestro Señor fuera servir en darnos agua, se pueda
llenar estando bien tapado, para que la huerta tenga en el verano agua para
poderse regar.
Lo que determinaron dichos señores de común consentimiento.
Con lo cual se disolvió dicho cabildo y dichos señores lo firmaron los que
dijeron saber escribir y por los que no lo refrendé yo el escribano. De que doy
fe”.
Gaspar Linares Antonio Lorca Ante mí
Alcalde Regidor Bautista Cabot, escribano.
Fuente: Archivo
municipal de Villajoyosa.
