viernes, 29 de mayo de 2015

¿Qué pasó en Villajoyosa durante los primeros años del siglo XVIII?

        Durante esos años algo estaba sucediendo en La Vila, ya que numerosos eran sus enfermos y la escasez de alimentos se hacía patente.
        ¿Fue la guerra civil del momento, llamada Guerra de Sucesión (1701-1713), la culpable de la insostenible situación por lo que atravesaban sus habitantes? 

                              Batalla de Almansa, óleo de Buonaventura Ligli, Museo del Prado
Recordemos que en el Reino de Valencia en 1705 se produjo una insurrección en favor del Archiduque Carlos que fue proclamado como rey, como en el resto de los estados de la Corona de Aragón, con el título de Carlos III de España. Sin embargo, el dominio austracista duró apenas dos años como consecuencia de la derrota de las fuerzas aliadas en la batalla de Almansa del 25 de abril de 1707. Como castigo por su rebelión el rey Felipe V promulgó dos meses después el Decreto de Nueva Planta que abolió las leyes e instituciones propias, lo que supuso, en palabras de la historiadora Carme Pérez Aparicio "el golpe de gracia para el reino de Valencia", convertido a partir de entonces, por "la imposición de una leyes y una administración hasta entonces extranjera" —de nuevo en palabras de Carme Pérez Aparicio—, en una provincia de la Monarquía.
       Es muy probable que la contienda estuviera pasando factura al pueblo de Villajoyosa.

                                Consejo de los Jurados y Justicias de Villajoyosa. Enero de 1707 
     La falta de alimentos entre la población se atestigua en el documento adjunto, escrito en valenciano y rubricado por el notario Francés Vaello, donde el 23 de enero del año 1707 se reúne el Consejo de Jurados y Justicias de Villajoyosa debido a la falta de carne en la carnicería de la villa y ante la imposibilidad del carnicero  que tenía el arriendo de la misma a encontrar carne para el suministro prioritario a la gente enferma, instan a dos importantes hacendados para que aporten un carnero diario a fin de distribuirlo entre los más necesitados.

                      Acta del notario de Villajoyosa, Francés Vaello sobre la falta de abastecimiento en la carnicería

                                                                             Carniceros. montielmedieval.foroes.org

jueves, 21 de mayo de 2015

LA MARE DE DÉU DEL MIRACLE

En la mayoría de los pueblos de España existe una gran devoción religiosa por alguno de sus patronos, pero curiosamente en varios de ellos (sobre todo en los pueblos pequeños) es manifiesto también el fervor popular al Santo, Cristo o Virgen entre personas no creyentes.
Por lo que respecta a nuestra comarca de La Marina Baixa, en Villajoyosa por ejemplo, ¿quién no ha oído a alguna persona considerada laica o por lo menos no creyente, decir: “Viva Santa Marta”? ¿O algo similar de la Virgen del Consuelo en Altea? En Tárbena de Santa Bárbara, en Beniardá de la Mare de Déu dels Dolors, en Bolulla de Sant Josep, en Callosa de la Virgen de Las Injurias, etc.
Pero me centraré en La Mare de Déu del Miracle o Virgen del Milagro, Patrona de Relleu.

                                                         Mare de Déu del Miracle de Relleu
Todos los pueblos erigieron en su momento como patrón o patrona a un Santo o a la figura correspondiente de Jesucristo o la Virgen María, debido a un suceso o acontecimiento cuyo incidente o circunstancia fue impactante  y que a partir de ahí, se rememora y evoca periódicamente.
Un breve repaso, según el Padre Juan, cura párroco de Relleu, a la historia de la Virgen del Milagro y al hecho considerado como milagroso:

                                                                       Virgen del Milagro de Madridejos (Toledo)

          "Una pertinaz sequia tenía agostado el término de Relleu y las cosechas se consideraban pérdidas; se hicieron repetidas rogativas a ciertos Santos, pero sin que del cielo descendiera la suplicada lluvia”.
          “Era Retor de Relleu el Dr. D. Jose Sellés, hijo de Cocentaina y como tal muy devoto de la Virgen del Milagro, su Patrona. Tuvo la inspiración este señor de ofrecer al pueblo un cuadro, copia de dicha imagen, que veneraba en su casa, exonerando a sus afligidos feligreses en la fe y confianza en la Virgen. Fue subida la santa imagen a la ermita de San Alberto en procesión rogativa, tomándose el acuerdo de visitarla nueve días en igual forma; a todo esto, el cielo, más que bronce parecía de fuego por el viento caluroso y continuo, acentuándose notablemente el ultimo día de la novena, 11 de abril de 1710; más al salir de la ermita la procesión con la santa imagen para llevarla a la parroquia, se observó cómo del mar ascendía una ligera nube y que tomaba la dirección del pueblo; diríamos que era la nave aérea cargada del rico tesoro del agua que la Virgen Compasiva les enviaba; era el símbolo de la Virgen que, bondadosa y agradecida, quería premiar la fe y la devoción de los hijos de Relleu”.
        “Y en efecto, apenas entró la imagen en la iglesia cayó tan abundante agua, que satisfizo cumplidamente la necesidad, resultando abundantes las cosechas, siendo de notar que sólo el término de Relleu recibió este beneficio”.
         “Agradecido el pueblo por tan señalado favor la proclamó Patrona de la villa, ofreciendo guardar siempre aquel día como festivo y celebrándolo con solemnes cultos para perpetua memoria. Posteriormente sobre el 1820, el pueblo la vuelve a invocar para que los defendiera del cólera. En el año 1995 es proclamada alcaldesa perpetua de la villa. La imagen que hoy se venera en la capilla de la parroquia es una réplica exacta de de Nuestra Señora Del Milagro patrona de Cocentaina, ya que en tiempos de la guerra civil Española, la antigua imagen desapareció”.


         Efectivamente, el cuadro es una réplica del de Cocentaina que no solo  tiene esta copia, también en el pueblo valenciano de Rafelbunyol se venera como Patrona a la Mare de Déu del Miracle ya que según  “Gogistes Valencians” en su página: http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/search/label/Nuestra%20Se%C3%B1ora%20del%20Milagro la hipótesis más probable de la llegada de la advocación de la Virgen del Milagro a Rafelbuñol, según nos cuenta el cronista de la localidad, es que fuera traída desde Cocentaina por un miembro de la familia Corella, Condes de Cocentaina que emparentaron con el señor de esta localidad, y la trajera a su palacio. Era obviamente una copia del S.XVII del cuadro original que se venera en Cocentaina y que tiene otra copia en Relleu.

                                                                                 Mare de Déu de Cocentaina


                                                                              Mare de Déu de Rafelbunyol     

          A los Santos Patrones se les suele cantar en sus fiestas patronales después de ser sacados en procesión, los famosos Gozos o Gojos que según “Gogistes Valencians” son composiciones poéticas populares que se cantan en honor de la Virgen, Cristo o los Santos. Se cantan en el marco de un acto religioso importante como es una Misa de fiesta mayor, una procesión o bendición de una imagen, etc. Su finalidad consiste en dar gracias por bienes recibidos o como plegaria para una petición de protección contra los males. De carácter oral o escrito, su origen arranca en la Edad Media y se plasman en muchos casos en documentos de gran valor artístico. La Virgen María ha sido honrada y venerada como Madre de Dios desde los albores del cristianismo.

                                                                              Gozos a la Virgen del Milagro de Relleu y de Rafelbunyol

        

        Tal es la gran devoción de los relleueros por su Mare de Déu del Miracle, que no solo la veneran en alguna copla popular como es el “Ball Pla de Relleu”, e incluso el grupo de Música Tradicional de la Mediterrània “Colla L’Aixama” le dedicó la Cantata a la Mare de Déu el día 11 de abril del 2010, día en que se cumplían los 300 años de su patronazgo, repitiendo ese homenaje en la Iglesia de Sant Antoni de Rafelbunyol, en las fiestas patronales de Relleu de ese mismo año y en la Iglesia del Palau de Cocentaina.

                                                        Colla L'Aixama Interpretando la Cantata a la Mare de Déu


 Se autoriza la reproducción de la información contenida en esta publicación, siempre que las fuentes sean citadas.



lunes, 11 de mayo de 2015

HISTORIA DEL PANTANO DE RELLEU

Aunque la gestación del pantano de Relleu comenzó ya en tiempos de Felipe III (1578-1621), se desconoce la fecha exacta del inicio de su construcción. Antes de la autorización real solo se pudieron estudiar los parajes del lecho del rio Amadorio para poder decidir el lugar idóneo y menos gravoso para la construcción de la presa, decidiendo que el más favorable y adecuado era el estrecho lindando con el término de Orxeta pero dentro de los lindes de Relleu.

En 1630 se retomó de nuevo la empresa cuando el Síndico de Villajoyosa  acudió al Rey Felipe IV (1606-1665) exponiendo la decadencia de la villa por la falta de cosechas a causa de la escasez de aguas para riego. La solicitud fue remitida el 10 de octubre de ese mismo año al Virrey de Valencia que, junto a la Real Audiencia, debía informar al Rey sobre la petición. El Señor de Relleu y el Administrador de la Encomienda de Orcheta, manifestaron su oposición a la solicitud de Villajoyosa, pero sus alegaciones fueron descartadas por falta de fundamento.

En julio de 1631, la Audiencia envió a un arquitecto para que reconociera el lugar y tuviera en cuenta las pretensiones de las partes involucradas.

  
En febrero de 1632, el Rey ordenó a la Audiencia un nuevo reconocimiento por parte de dos peritos “prácticos en semejantes fábricas” y a costa de las arcas vileras. Sus conclusiones fueron remitidas al Virrey y por éste al Rey en diciembre del mismo año, mientras, el monarca recibía una nueva representación de Villajoyosa.

         Los fundamentos del Señor de Relleu en contra de la obra no debieron quedar muy claros en los anteriores informes, por lo que en marzo de 1633, de nuevo el monarca ordenó al Virrey la verificación de los mismos y dos Doctores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia fueron los encargados de examinar “in situ” las circunstancias de las alegaciones.

Ante la inminente aprobación de la obra, Orxeta se retiró del pleito en agosto de 1633, pero Relleu aún interpuso varias alegaciones a los capítulos propuestos por La Vila que fueron denegadas. 



Durante mucho tiempo, Villajoyosa solicito y suplicó ante Su Majestad el Rey Felipe IV, la autorización para poder levantar una presa en la que embalsar el agua para el riego de sus huertas y, después de más de 20 años, el monarca hizo que esa aspiración del pueblo vilero fuera una realidad, firmando el Real Despacho por el que se autorizaba al pueblo de Villajoyosa construir un pantano. Eran las 11 de la mañana (el Rey firmaba los despachos a esa hora) del día 8 de Mayo de 1653.

Mediante ese documento se concedieron a Villajoyosa capítulos que hicieron posible la financiación de la obra. El reparto de las aguas era competencia exclusiva de los oficiales de La Vila y los regantes, solo vecinos de esta última obtendrían el agua en proporción a la tierra que poseyeran.


Se especificaba el pago por todos los vecinos sin excepción para las actuaciones necesarias para la conservación de la obra. Se autorizó la construcción en término de La Vila de nuevos molinos y hornos ante el previsible aumento de la población.

 Finalmente, se excluía a las poblaciones de Orxeta y Relleu de los posibles beneficios del pantano ya que la construcción de la presa se realizaría en zona estéril y montañosa de ambos términos. A pesar de ello, el Conde, Señor de Relleu, no dejó jamás de oponerse y de reclamar contra el pantano y contra Villajoyosa.

 Se desconoce, no obstante, la fecha del inicio de su construcción y la de la conclusión de su primera fase. Algunos autores sitúan el inicio en 1689. Esté o no acertada la datación, si que se puede asegurar que en la primera década del siglo XVIII, aunque no concluida totalmente, ya retenía las aguas del Amadorio y posiblemente también gran cantidad de limos.

   
 La pared se levantó hasta donde alcanzaron los recursos económicos, no pudiendo, por falta de medios, elevarla hasta la altura proyectada. Aún así, sirvió para que los 200 regantes que utilizaban sus aguas, hicieran más fértiles sus huertas y debido al pantano, los campos vileros fueron cambiando de secano a regadío y en el año 1772 pasaban de 1000 los regantes, aumentando La Vila su comercio terrestre y marítimo gracias al bendito pantano.

         En el año 1790, debido al crecimiento de la huerta vilera y estando la obra vieja del pantano muy deteriorada, amenazando ruina por la penetración de las aguas en la pared y aprovechando que las cosechas del año anterior habían sido bastante copiosas en grano y hortalizas y que debido a ello todos los labradores vileros podían contribuir al gasto de la obra, se decidió arreglar la obra vieja y además levantar la presa unos palmos más.

El Real Consejo acordó realzar la presa del pantano en 10 palmos y continuar su elevación hasta que los recursos económicos lo permitieran. Pero como las relaciones entre vileros y relleuenses no eran muy amistosas, el Real Consejo acordó en primer lugar la construcción de una casita para la guardia, haciéndose saber por bando público que ningún vecino de Relleu osara causar perjuicio en dicha obra, dando cuenta al Corregidor de Xixona para su debido cumplimiento por las villas de Relleu y Villajoyosa.

  
No obstante, el pueblo de Relleu con su cura párroco, el prior del convento y otros particulares con el consentimiento del ayuntamiento y representando al Conde de Puñonrostro, señor de Relleu, hicieron oposición a la obra por los perjuicios que la subida del agua embalsada pudiera causar en las tierras del pueblo así como las posibles enfermedades que pudieran acarrear las aguas estancadas.

Siendo necesario el corte de leña para hacer la cal y otros menesteres, el dueño directo del pueblo junto a vecinos de Relleu, resistían en consentir dichos cortes de leña, sacar piedra y demás materiales que La Vila necesitaba para realizar la obra.

Las autoridades de La Vila dudaron en la forma de proceder para hacer valer sus derechos, formalizar el recurso correspondiente en la Real Audiencia o acudir a otro tribunal para tener la seguridad de poder realizar los trabajos requeridos en el pantano, ya que la Justicia de Relleu aprendía y ponía presos a los vileros que realizaban dichos trabajos.



El Síndico Prior pasó por Relleu a fin de tomar testimonio ante el escribano, haciendo constar los desperfectos ocasionados por sus habitantes, merodeadores del pantano. Hizo notar que en la última hilera de piedras de la pared del pantano, existía una rotura de once palmos y cuarto, la casita de la guardia tenía parte del tejado desmoronado, la chimenea totalmente derruida, una tabla que servía de pesebre arrojada al agua, la puerta sin cerrojo y hecho astillas. En vista de todo ello y de los gritos y amenazas de los de Relleu consistentes en que lo que se hiciera durante el día, ellos lo desharían por la noche, pasó escrito de lo ocurrido a la Real Audiencia y debido a ello, el juez de dicha institución, mandó publicar en Relleu un despacho por el que se informaba que bajo multa de 50 libras, ningún individuo arrojase piedras u otras cosas en el cubo del pantano ni hiciese daño en la pared y casita.

 

     El Real Consejo solicitó que en caso de no apresar a los malhechores, la responsabilidad de los actos pasase al ayuntamiento de Relleu al igual que sucedía en el partidor de Orxeta.
        
         A pesar de todos los impedimentos que Relleu puso a esta obra desde el principio de la misma,  se llevó a cabo un recrecimiento de la presa en poco más de 5 metros de altura y 4 de grosor que consiguió levantar la pared hasta los 31,85 m.

       Actualmente su capacidad es de unos 0.6 Hm cúbicos y el radio de la presa es de 60 metros, constante en todo el muro, pero el ángulo es mucho menos abajo, donde la cerrada se estrecha hasta los escasos 2 metros y la presión del agua es mayor, por lo que requiere un muro más grueso y de gran rigidez. A los 28 metros de altura, límite de la obra original, se abre hasta los 40 metros, con lo cual bastaban 10 m. de espesor del muro.

 
        La gente de Relleu demostró en este asunto, estar unidos frente a lo que consideraron una intromisión en sus tierras y una injusticia el expolio de sus montes y de sus bosques de forma gratuita pero el caso fue ganado por La Vila ya que sus autoridades hicieron prevalecer uno de los privilegios que Bernat de Sarriá, vicecanciller del Rey, concedió en su carta puebla  del 8 de mayo de 1300 a los habitantes de La Vila Joiosa, consistente en poder cortar leña para lo que se necesitase, en todo su señorío y éste comprendía todo el territorio dentro del cual se utilizaba como medida la “barchilla sarriana”, estando Relleu comprendido dentro del mismo. Por lo tanto Villajoyosa quedaba libre de pago por el corte de leña para la obra del pantano.

       De todas formas, mal lo pasaron los vileros mientras duró la que fue una de las más importantes obras que a la postre propiciaría el principio del desarrollo de La Vila.



BIBLIOGRAFIA

Pablo Giménez Font- El pantano de Relleu y el riego de la huerta de Villajoyosa (1653-1879). Investigaciones Geográficas, enero-abril, nº 30. Universidad de Alicante.

Francisco Maciá Fuster- Documentación del archivo privado del autor.