La Guerra de Sucesión fue un conflicto civil en el que
también participaron varias potencias europeas. Aunque realmente finalizó en
1714, en el territorio que actualmente es la Comunitat Valenciana, la contienda
militar acabó en 1707 con la derrota de las tropas austracistas en la batalla
de Almansa, a excepción de algunos núcleos de resistencia en la provincia de
Alicante.
Villajoyosa se rindió a las tropas borbónicas en diciembre de
1708. Junto con la vecina ciudad de Alicante, Villajoyosa fue una de las
últimas poblaciones del Reino de Valencia en caer en manos del bando de Felipe
V. Tras su rendición, y como medida de castigo y control militar por haber
apoyado al Archiduque Carlos, las tropas vencedoras minaron y destruyeron las
dos puertas principales de la muralla. Se dice que el general borbón d’Asfeld
voló los accesos al recinto amurallado de Villajoyosa como castigo para que la
villa quedara abierta y sin defensa, aunque
en el archivo municipal de Villajoyosa existe un libro corned (que era
donde se anotaban los pagos realizados por el ayuntamiento) en el que aproximadamente
trece años después se anotó el pago por una incidencia de las patrullas de
soldados que después de haber realizado la ronda y caer la noche, no pudieron
entrar en la villa por estar cerradas las puertas. Véase http://www.lavilaycomarca.com/2026/08/las-puertas-de-la-villa-de-villajoyosa.html
Esta fue una de tantas consecuencias que la villa padeció por
haber apoyado la causa del archiduque Carlos. Lo cierto es que el pueblo de
Villajoyosa estuvo padeciendo durante años el haber apoyado al bando perdedor.
Nada más rendirse en diciembre de 1708, el general D’Asfeld exigió una gran
suma de dinero a los vileros y les amenazó con graves y fatales consecuencias
si esa cantidad no era pagada. Pero eso solo fue el principio, ya que durante
todo el año siguiente de 1709 y muchas más en los posteriores, la villa de
Villajoyosa fue continuamente requerida para realizar pagos que, en la mayoría,
mejor dicho, en todos los requerimientos les fue muy difícil e incluso
imposible atenderlos, ya que, debido a las penurias de la guerra y la falta de
cosechas y alimentos, casi todos los vileros estaban sumidos en la miseria y la
hambruna.
Después de la guerra, en Villajoyosa siempre había tropas
estacionadas y todos los gastos que ocasionaban los tenían que sufragar los
vecinos de la villa.
El 10 de junio de 1709, el mariscal de campo, comandante del
ejército del Júcar a esta parte, Don Pedro Ronquillo, pasó una orden al
ayuntamiento en la que les comunicaba el establecimiento en la villa de un
destacamento de caballería con un capitán, un teniente, un alférez, un sargento
y treinta soldados con sus respectivos caballos, todo ello con la finalidad de
guardar la seguridad de todos los pueblos de la Marina. (La guerra continuaba
en otros lugares de España).
En esa orden, anotó claramente que los pueblos de esta
comarca tenían que suministrar la paja y las algarrobas para los caballos del
capitán, el teniente y el alférez, repartiéndose entre ellos según los
vecindarios de cada uno, debiendo de dar por adelantado, por lo menos, lo
correspondiente a ocho días.
Los pueblos son los siguientes:
Paja y algarrobas al
día al mes
Orcheta…………......... 1 arroba 20 libras 46 arrobas 24 libras
Finestrat……………… 3 arrobas 24 libras 110 arrobas
Sella…………………... 2 arrobas 30 libras 55 arrobas
Relleu…………………. 4 arrobas 18 libras 135 arrobas
Busot………………….. 1 arroba 30 libras 55 arrobas
Benidorm…………….. 0 30 libras 25 arrobas
Alcolecha y Beniafé… 1 arroba 20 libras 38 arrobas 12 libras
En esta relación de pueblos de la comarca se puede apreciar
claramente que después de Villajoyosa, Relleu era el pueblo con más vecindario
y a la cola de ellos estaba Benidorm. Se puede ver también que Busot y Alcoleja
con su pedanía Beniafé formaban parte de la Marina.
Lo que tenía que suministrar y pagar la villa de Villajoyosa es
tema de la segunda parte de este artículo.
Fuente: Archivo
Municipal de Villajoyosa.


