miércoles, 1 de diciembre de 2021

Relación de cabezas de familia de la encomienda de Orcheta en el año 1646.

El día 26 de junio del 2019, publiqué, en este mismo blog, un artículo sobre el estado ruinoso en que se encontraba la villa de Orcheta en el año 1631 y la relación de los vecinos y propietarios de las casas. Ver: http://www.lavilaycomarca.com/2019/06/estado-de-la-villa-y-encomienda-de.html

Quince años después de esa relación, el justicia de la villa junto con los jurados (lo que actualmente serían el alcalde y los concejales), fueron accediendo a todas las casas de la encomienda para hacer la relación nominal de los vecinos (que no habitantes). El notario que los acompañaba redactó el documento que da plena fe del acto y es el que sigue:


                                                   Municipio de Arués. Fotografía de El Español

Año de la Natividad del señor mil seiscientos cuarenta y seis, sexto día del mes de noviembre. En presencia de mí, Salvador Llinares, notario público en todo el presente reino de Valencia y de los testimonios abajo descritos, Cristóbal Ferrándiz, justicia del presente lugar y encomienda de Orcheta, Rafael Bas y Juan Lorca, jurados de dicha encomienda, siguiendo (cumpliendo) la orden de una carta de los señores y de los tres estamentos del reino de Valencia, datada en la ciudad de Valencia a los trece días del mes de octubre del presente año mil seiscientos cuarenta y seis, han accedido a las casas del presente lugar y encomienda para hacer la nominación de aquellos, en la forma y modo que disponen los dichos señores en la mencionada carta, siendo hallados los cabezas de casas (familias), no exceptuando a ningún privilegiado, los siguientes y no otros.

     Antonio Galiana                                       Gaspar Sellés menor

     Antonio Llorca                                          Pedro Llorca

     Francisco Sellés                                        Juan Ferrándiz

     Esteve Sala                                                Antonio Martínez

     Jaime Lorca                                               Gaspar Sellés mayor

     Jaime Sellés mayor                                    Francisco Zaragoza

     Jerónimo Avellán                                       José Bas

     Antonio Baldó menor                                 Rafael Bas

     Bartolomé Pla                                             Isabel Lorca, viuda

     F. Perpiñá                                                    Lorenzo Sala

     Isabel Morales, viuda                                  Juan Lorca menor

     Antonio Baldó mayor                                  Pedro Forjes

     Melchor Baldó                                             José Lloret

     Jaime Sellés menor                                       Luís Ibáñez

     Miguel Llorca                                               Cristóbal Ferrándiz

     Francisco Soler                                             Antonio Soriano

     Juan Soler                                                      José Ortuño

     Ausías Linares                                               Juan Llorca mayor

     Andrés Pla                                                      Hipólita Ferrer, viuda

     Francisco Soriano                                           Agustín Galiana

     Ausías Llinares menor                                    Miguel Ortuño

     Pedro Llinares                                                 Pedro Linares

                Mosén Gaspar Bartolomé Lloret, cura de dicho lugar.

Todos los arriba mencionados son los cabeza de familia que al momento se hallaban en dicho lugar y encomiendo de Orcheta, que totalizan cuarenta y cinco, cuya nómina se ha hecho en presencia y asistencia de los justicia y jurados, y de mí el dicho notario y testigos abajo escritos, accediendo, personalmente, a cada una de las casas del dicho lugar y encomienda, en todas las cuales, el justicia y jurados me requirieron a mí, dicho notario, otorgara acta pública para que hubiera memoria en el futuro, lo cual, por mí, dicho notario, otorgué acta en la forma suscrita en el presente lugar y encomienda de Orcheta en los dichos días, mes y año.

Presentes fueron por testigos en todas las dichas casas, Francisco Juan Picó y José Candela, pastores, de Torremanzanas vecinos y habitadores. Y para que, en cualquier sitio plena fe sea dada y atribuida a todos en favor de las casas, yo, dicho Salvador Linares, notario, pongo aquí mi acostumbrada signatura.

                                                            Salvador Linares, notario.


                                                      Copia del documento original del año 1646

Fuente: Raíces Reino de Valencia.

Se autoriza la difusión y el uso de esta publicación siempre que se nombren las fuentes. 

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Villajoyosa y La Vila Joiosa, dos topónimos para una ciudad.

Mucho se ha escrito y hablado sobre los dos topónimos de nuestra ciudad y aún hoy se sigue con la controversia y discrepancia sobre si es o debe ser una u otra la forma de llamar a La Vila.

En una entrada en mi página web del 19 de octubre de 2020 sobre el nombre de Villajoyosa, expongo mi opinión al respecto http://www.lavilaycomarca.com/2020/10/villajoyosa-durante-siglos.html, y quiero hacer constar que, aunque presento documentos avalando el nombre de Villajoyosa, solo es mi opinión argumentada y cada cual puede pensar lo que considere. Aunque también tengo que decir que me repele y desagrada cualquier imposición que algunas personas, instituciones, grupos y partidos políticos hacen con el adoctrinamiento de éste y otros temas. Ese y otros motivos son los que me obligan e incitan a seguir dando mi opinión sobre la cuestión, pero basándome en escritos, hechos y evidencias.

Las casas colgantes al rio

En el pleno del ayuntamiento de Villajoyosa del mes de noviembre del año 2020, la mayoría de concejales que formaban el gobierno, acordaron iniciar gestiones para la eliminación del topónimo “Villajoyosa”, según ellos “por ser un nombre castellano impuesto y absurdo”. Bochornosa y ridícula esta afirmación que solo demuestra la incultura, la ignorancia y la falta de rigor histórico de esos concejales. Y entre lo absurdo se encontraba el informe del técnico de normalización lingüística del ayuntamiento.

Este informe demuestra, sin género de dudas, la conducta partidista y fullera de las personas implicadas, ya que unos representantes públicos con una vocación seria, leal y transparente para con los ciudadanos, presentaría informes sobre los dos topónimos y no solamente el del que intentan colar por razones partidistas. Por lo tanto, el razonamiento o argumentación editado por el técnico, no es ni ecuánime ni justo, sino totalmente parcial, ya que se ignora absolutamente el topónimo histórico de Villajoyosa.

La exposición de los antecedentes lingüísticos de la Vila Joiosa, señalados en el informe, ni transmiten ni dicen nada por el que tenga que ser suprimido el nombre de Villajoyosa, diciéndonos solamente que la forma la Vila Joiosa está avalada por l’Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana (IIFV).

El IIFV, en su página de presentación, dice que el objetivo específico del IIFV es el estudio lingüístico y literario del valenciano, dentro del marco general de la lengua y la literatura catalanas.

El casco antiguo de Villajoyosa

Con esto ya bastaría para no dar validez al informe del técnico municipal. Los vileros y Villajoyosa somos bilingües y hablamos el castellano y el valenciano, idioma con un siglo de oro que ya se hablaba algunos siglos antes de que apareciera el catalán. Los valencianos nos regimos por las normas y leyes que emanan de nuestras instituciones valencianas y estatales, no de instituciones sumisas y subordinadas a intereses que proceden de otras autonomías.

Nos sigue pasmando el técnico diciéndonos que es un hecho demostrable que la forma “la Vila Joiosa” parte de la aceptación de todo el sector filológico y aparece en multitud de estudios lingüísticos de todo tipo.

No sé de dónde se ha sacado eso, ya que no nos da ningún ejemplo válido, solo nos remite a un trabajo editado por l’Institut d’Estudis Catalans y a otro editado en 1982 por un mallorquín que dice que el valenciano es un dialecto del catalán, titulado “Els parlars catalans”. Me encantaría que nos hablara y nos mostrara solo un texto anterior al 5 de julio del año 1979 en el que el topónimo Vilajoiosa lleve delante el artículo LA. (En esa fecha se aprobó por mayoría del pleno del ayuntamiento de Villajoyosa, el nombre de La Vila Joiosa como cooficial), a partir de esa fecha, todos los que usted quiera, señor técnico. Pero no son históricos.

También nos asegura el técnico, en el punto (4) de los antecedentes lingüísticos, que en la carta puebla consta el nombre de la Vila Joiosa. Estamos ansiosos por que nos lo enseñe.

Compra de tierra en partida San Antonio. Escrito en valenciano en el año 1566

La mayoría de sus fuentes son catalanas o pancatalanistas y entre ellas está la Acadèmia Valenciana de la Llengua, que, como todos saben, nació por los chantajes al entonces gobierno valenciano por parte del nacionalismo catalán y cuyo objetivo es la imposición del idioma catalán a los valencianos.

La denominación más corriente en el lenguaje popular es “La Vila”, cierto, pero no explica la grafía con los elementos del topónimo La Vila Joiosa. Me explico. La provincia de Alicante tiene ciento cuarenta y un municipios (141) y ninguno, salvo el nuestro, tiene la palabra Vila o Villa (dependiendo si se escribe, o se lee, en valenciano o castellano) en sus topónimos. Por lo tanto, cuando un a vilero se le pregunta, en cualquier lugar de nuestra provincia y también en algunas localidades de otras limítrofes, que de dónde es, siempre contestamos: “de La Vila”. Inmediatamente saben que somos de Villajoyosa o de Vilajoiosa, porque no hay otro municipio que se llame Vila… o Villa… Es decir, coloquialmente, y sobre todo en las comarcas colindantes y la nuestra, Villajoyosa ha sido y es conocida como La Vila.

Nos dicen (el IIFV), que la variante completa e histórica es La Vila Joiosa. Enseñen un solo documento histórico donde se escriba Vila Joiosa con el artículo LA delante. No lo van a hacer, no hay ninguno. Dicen que les consta, pero no lo enseñan.

Documento escrito en valenciano sobre el establecimiento de una sepultura. Año 1604

En su punto (6) (de la web), nos dicen que los topónimos pertenecen a la herencia histórica que hemos recibido y que legaremos a las generaciones futuras.

En eso coincidimos y estamos de acuerdo, por eso les digo (a todos los que intentan eliminar el topónimo “Villajoyosa”): “Dejen el nombre de Villajoyosa como hasta ahora. Formando un dúo oficial con La Vila Joiosa. Porque de los dos, el único histórico es el que dicen que es castellano, y lo único castellano que tiene es una de las dos L que lleva. Son más de 700 años los que tiene de existencia. Ni los árabes de los alrededores en la época de su fundación, ni los piratas saqueadores que la asaltaron en muchas ocasiones, ni los partidarios de los Borbones que la bombardearon en la guerra de Sucesión, ni los franceses que la invadieron durante seis meses en la guerra de La Independencia, le arrebataron ese nombre, y ahora, por la supina ignorancia o por el capricho político de algún indocumentado, se le quiere poner fin”.

Así mismo, nos dice el IIFV, y por insinuación, el autor del informe, que reconocen que la Vilajoiosa se asemeja a Villajoyosa ¡pues claro! Desde que Villajoyosa se fundó, salvo en muy contadas ocasiones y siempre por la mala pronunciación o porque el amanuense no sabía más, el nombre de la villa ya se escribía de una u otra forma (menos con el artículo LA). Si un valenciano lo lee en las dos formas, lo pronunciará igual, así mismo lo hará un castellano. La ínfima diferencia es que villa es castellano y vila valenciano. Aunque creo que el asunto del “capricho político” es por la i o la y, es decir, en catalán se usa la Y en muy pocas contadas ocasiones, pero en valenciano sí se usa, por lo que Vilajoyosa es nombre valenciano y así lo atestiguan numerosos documentos históricos escritos en nuestra lengua vernácula.

Antiguo paseo de la playa de Villajoyosa

El artículo 7.1.a del Decreto 69/2017, de 2 de junio, del Consell, sobre los criterios y procedimiento para el cambio de denominación de los municipios y otras entidades locales de la Comunidad Valenciana, entre otras cosas, dice, que se expongan detalladamente los fundamentos históricos y lingüísticos.

Fundamentos históricos se pueden presentar muchísimos sobre el topónimo Villajoyosa o Vilajoiosa, pero ninguno para la Vila Joiosa. De hecho, el autor del aludido informe municipal no presenta ninguno. En cuanto a los lingüísticos, el técnico de normalización lingüística del ayuntamiento presenta como aval a los más que sospechosos IIFV y la Academia Valenciana de la Lengua cuyo objetivo es la imposición del catalán a los valencianos.

Podría estar horas y horas exponiendo razones por las cuales los dos topónimos vileros deben coexistir, pero finalizaré diciendo que los vileros apoyamos y defendemos el valenciano y al mismo tiempo el castellano, los dos idiomas oficiales de la Comunidad Valenciana. Queremos al valenciano al igual que al castellano. Lo que no queremos, es que nos impongan un idioma diferente al nuestro, los vileros somos VALENCIANOS y ESPAÑOLES.

 Villajoyosa o Vilajoiosa, los dos son topónimos valencianos.


lunes, 18 de octubre de 2021

El castillo o fortaleza de Torres en la zona de la Almiserá de los Aragonés en Villajoyosa.

 ¿Está en la Almiserá de los Aragonés la torre o atalaya de defensa de lo que en la edad media fue el lugar de Torres?

En uno de los programas que el investigador y experto en parapsicología, Pedro Amorós, realizó junto con la especialista en radiestesia, Marta Ruíz, en el interior del caserón de la Almiserá de los Aragonés, en el que nos mostraba detalladamente una parte de dicha edificación (actualmente en total ruina), en un momento dijo: “Parece que esta parte de la casa es más antigua que el resto”.

Me quedé con esa frase y durante varios días me estuvo rondando por la cabeza.

Tengo que decir que, con anterioridad, yo ya había estado varias veces en ese mismo lugar y no me había percatado de lo dicho por Pedro Amorós, pero algo me decía que tenía que volver, y volví.


Fachada exterior de parte de la casa de los Aragonés en la Almiserá

Una vez dentro del edificio, mis miradas eran pausadas, recreadas y detalladas en cada punto de sus paredes, puertas, orificios, piedras, etc., y la visión de todo ello ya no era la misma que en las anteriores ocasiones.  Alguna que otra vez he dicho que no soy técnico en arqueología, ni mucho menos en arquitectura, pero soy un entusiasmado de ello y he trabajado mucho colaborando con los técnicos profesionales del museo de Villajoyosa, y gracias a ellos algo he adquirido.

Y ¿Qué tiene que ver este artículo con todo eso?

Voy al asunto y seguro que poco a poco lo vais a ir entendiendo.


El topónimo Torres no es árabe, evidentemente es latino y posiblemente viene desde tiempos romanos (o quizás ibérico-romanos). Torres ha sido conocido desde tiempos inmemoriales, desde siempre. Es muy posible que cuando los árabes se instalaron allí, lo hicieran sobre, o junto, a restos o indicios de anteriores civilizaciones (esto son solo hipótesis personales). Textos muy antiguos nombran a Torres, y no creo que fuera por la buena calidad de sus tierras, sino porque allí debía encontrarse algún poblado o acrópolis.

Existen documentos antiguos (medievales y posteriores), que hablan del castillo de Torres: “De su permanencia en Murcia queda su testimonio escrito el 30 de septiembre cuando firmaba el documento por el cual Sayyid Abu Zeyd vendía a la Orden de Santiago los castillos de Tuy, Orcheta y Torres en territorio aragonés”. Del Tratado de Alcaraz al de Almizra. De la tenencia al señorío (1243–1244) de Juan Torres Fontes. Miscelánea Medieval Murciana. Vol. XIX-XX. Años 1995-1996. Págs. 279-302.

Hago constar que esta parte de territorio fue conquistado por Jaime I en el año 1245 y en el documento anteriormente citado se dice que ya era “territorio aragonés”. Es debido a que un año antes (1244), había tenido lugar el Tratado de Almizra, en el cual se dejaron delimitadas las fronteras entre Aragón y Castilla.

En el Tratado de Al-mizra (Tractat d’Almisra), se dice: “Se establecía la frontera en una línea que comenzaba en Jarafuel y el río Cabriel, es decir, el Valle de Ayora-Cofrentes para Castilla, pasaba por Almansa y Burjaharón, la actual Torre Grande, término de Almansa, y separaba por “... Castalla, Biar, Relleu, Xixona, Alarc, Finestrat, Torres, Polop, la Mola que estroba prop de Aigües, Altea i tot el que hi havia dins els seus termes”. 

En el Tratado se nombran villas y lugares que se consideraban importantes, es decir, significativos o primordiales en esa época, y debía ser porque en ellos había o se ubicaba algún tipo de fortaleza o construcción militar. El Cantal, la Mola o el Cantal de la Mola son la misma cosa. En la Revista d’investigació i assaig de la Marina Baixa. Associació d’Estudis de la Marina Baixa. Sarrià, nº 14. 2018. Escribí un artículo titulado “Exploració del cim del Cantal”. Noticia de una escalada a la cima del Cantal, posible ubicación del castillo o torre medieval de la Mola. Págs. 119-123. Ahí digo, que por sí mismo, el Cantal, ya es una torre o un castillo y además inexpugnable. Sólo le falta una cabaña o barraca en su cima.

Pero volvamos a Torres.

En “La toponimia de la Marina Baixa”, Francesc-Xavier Llorca Ibi (Universitat d’Alacant), nos dice: “…encontramos topónimos que tienen relación con la presencia romana: Torres “construcción defensiva”, que queda como nombre de río en Villajoyosa”. (Aprovecho para decir que en el mismo trabajo nos dice que el topónimo Almiserà quiere decir “el linde, el lindero”).

En el nº 15 de la anterior nombrada revista Sarrià, Agustí Galiana, en su artículo de documentación “Breu història de la comanda de Muntalbà al regne de València”, en el apartado de Orxeta, Torres i Vilajoiosa, indica que en el año 1244, el último rey almohade de Valencia consiguió la propiedad de los lugares de Orcheta y Torres (Galiana 2016).

Torres fue adquirido por Bernat de Sarriá en 1293 (Agustí Galiana)

Sigue diciéndonos Galiana, que los documentos que nos hablan de las revueltas de Al-Azraq en los años 1258 y 1275-1280, mencionan a Orcheta y Torres. Esta última, era una alquería islámica abandonada en tiempos de la conquista, territorio incorporado al nuevo término municipal de Villajoyosa. En su artículo, anota Galiana, que un documento de esa época nos dice que los moros de Torres tenían barcas, con las que atacaron a las fuerzas de Pedro el Grande.

En el libro de Ramón Ferrer Navarro “Conquista y repoblación del reino de Valencia”, en su página 68, hay dos alusiones al castillo de Torres. En la primera nos dice, que el caudillo árabe Alazraq, en el año 1258 arrebató al rey aragonés los castillos de Finestrat, Orcheta, Torres, Polop y Jalón. En la segunda alusión, escribe: “Tras la capitulación del caudillo mudéjar, el rey le destierra y entrega los castillos de Polop, Altea, Jalón, Tárbena, Planes, Orcheta, Torres y Serra de Finestrat a los alcaides musulmanes que le habían ayudado en su lucha contra Alazraq”.

“Conquista y repoblación del reino de Valencia” por Ramón Ferrer Navarro

De todo lo anteriormente anotado, se puede deducir que, Torres era un lugar bastante conocido y por lo tanto importante en época anterior y durante la conquista del reino por parte de Jaime I.

Que los lugares importantes tenían castillos, fortalezas o torres de vigilancia con soldados. En 1244 y 1258, se nombra al castillo de Torres, y a Torres como villa o lugar de referencia en las lindes entre Castilla y Aragón. Ha quedado claro que Torres quiere decir construcción defensiva.

En el mismo año de 1244, un rey almohade se hizo con la propiedad de Torres, por lo que no sería un lugar intranscendente o insignificante.

El caudillo árabe Al-Azraq estuvo en Torres sublevando a sus habitantes y estos disponían de barcas con las que abordaron a otras fuerzas, por lo que algunos de sus vecinos tendrían que ser guerreros, luchadores o soldados de la época.

Bernat de Sarriá adquirió Torres en el año 1293. Probablemente por ser un territorio con situación destacada y trascendente.

Ahora nos trasladamos a la actualidad.

Recerques del Museu d’Alcoi. 10 (2001). 125-134. “Proyecto L’Almisserà. Prospecciones arqueológicas en el término municipal de La Vila Joiosa (Alicante)”, de José Ramón García Gandía, Alicia Luján Navas, Sergio Llorens Campello, Germán Pérez Botí y Susana Soriano Boj. En la pág. 133, escriben: “También se ha constatado una estructura rectangular de unos 12x20 metros en la cota más alta de un cerrito amesetado en el punto que hemos denominado área IX, cuyas pequeñas dimensiones y estratégica posición nos inclina a pensar que pudiera tratarse de una atalaya o torre vigía”.


Restos de lo que podría ser una Atalaya en el cerro amesetado 

Así mismo, José Ramón García Gandía, Sergio Llorens Campello y Germán Pérez Botí, en “L’Almisserà: Territorio castral y espacio rural en época islámica”. II Jornadas de Arqueología Medieval. Petrer-Novelda, del 3 al 5 de octubre de 2003. “De la medina a la vila”, presentan un mapa del área de L’Almisserà donde se refleja perfectamente la distribución de los yacimientos (Figura 1). En este mapa se puede apreciar el punto o zona que los autores llaman “Atalaya”, que está entre los dos poblados o alquerías, Alfarella y Tossal de L’Almisserà.

Quien haya estado en ese lugar del cerrito amesetado, ha podido apreciar los pocos restos que allí quedan. Los vestigios de lo que fueron muros o paredes son tan delgados o estrechos que es imposible pensar en una torre o atalaya tal como son las que conocemos en la costa. De haber sido una construcción de vigilancia, tuvo que ser muy floja o enclenque. Aunque para vigilar se podría hacer hasta desde la cima de un árbol.




Plano de la distribución de los yacimientos de la Almiserá. García Gandía, Llorens y Pérez.

Pero el motivo de este artículo, es esa construcción que parece hecha con antelación al resto del edificio llamado casa de la finca de la Almiserá de los Aragonés.

La fortificación de la casa de la Almiserá se pudo construir ya en tiempos de los cristianos, o también cabe en lo posible que fuera una torre de huerta construida en tiempos de las incursiones berberiscas o moras.

Sea como fuere, lo cierto es, que a mí me parece una construcción defensiva que se edificó anterior a la casa principal de la finca y se encuentra en un montículo o pequeño cerro desde el que se divisa gran parte de los accesos al territorio interior desde el mar. La Cala, la torre del Aguiló, la playa del Torres, l’Aixiuili y todos los pasos o caminos que conducían a Finestrat se pueden observar desde ese lugar.


Interior de la estancia que pudo ser una fortificación 

El interior es un rectángulo de unos 9x4 metros. A pesar de que la vivienda, sus corrales, cuadras y demás estancias están en total ruina, derrumbadas o con grandes grietas que gritan derribo muy próximo, esta parte es robusta y se conserva muy bien, sin ninguna grieta. Sus paredes son sólidas y en ellas se ven dos aspilleras por el interior, un hueco que fue una puerta, tapiada hace muchos años, pero que no medía más de 130 cm. de altura (si se hubiera construido al mismo tiempo la casa y esta cámara, no tendría sentido hacer esa puerta tan pequeña) y otra puerta abierta posteriormente a la construcción de este recinto que comunica con las cuadras y el desnivel con ellas es de aproximadamente un metro.


Una de las esquinas con lo que fue una puerta, actualmente tapiada

Será. No será. Deben ser los expertos quienes lo digan. De momento, aquí está mi testimonio, pero si todo se derrumbara sin que haya sido estudiado por los técnicos, quedaría la duda, y en el caso de ser, sería irreparable esa pérdida de una parte de la historia de Villajoyosa.

Se autoriza la difusión y el uso de esta publicación siempre que se nombren las fuentes. 


lunes, 13 de septiembre de 2021

Familias enfrentadas de Relleu, Villajoyosa y Muchamiel, acabaron forzosamente formando parte de los tercios españoles. Año 1661

 El marqués de Camarasa, virrey del reino de Valencia, en carta fechada el 24 de enero de 1661, hizo saber a Su Majestad, el rey Felipe IV, que en la baronía de Relleu había gran malestar e inquietud debido a las maneras y conductas de los bandos que formaban las familias de los Cabot y los García. Desde hacía algunos años que los desafíos y provocaciones ocasionaban molestias y aunque en algunas ocasiones sellaron la paz, esta no era muy duradera.

Felipe IV, de Velázquez. Museo del Prado

Algunos de sus componentes habían cometido delitos y por ese motivo estaban ausentes de la villa y disponían de armas. La desconfianza y el recelo entre ellos era tal, que cualquier cosa, por leve que fuera, los exaltaba. No había pasado mucho tiempo desde que, debido a unos galanteos, los Cabot mataron a dos moros que estaban de parte de los García.

En Villajoyosa ocurría lo mismo entre los Llorca y los Llinares.

También en Muchamiel, las familias de los Berenguer y García por una parte y los Pastor y Alberola por otra, debido al parentesco y amistad entre ellas, estaban enemistadas.

                                     Parte del contenido de la carta del virrey de Valencia a Felipe IV

El virrey de Valencia, Don Manuel Gómez de los Cobos y Luna, marqués de Camarasa, mandó a estos lugares un batallón con el fin de terminar con las alarmas y perturbaciones que los individuos de estas familias ocasionaban al resto de los vecinos de las poblaciones mencionadas.

La operación se saldó con algunos presos en sus villas y otros conducidos a Valencia. Posteriormente, los que contaban con algún delito grave, fueron llevados a la frontera con Portugal a servir militarmente. Así mismo, se decidió, que los que no ostentaban tales culpas, después de haber hecho las paces, abandonaran sus lugares hasta nueva orden.

Documento remitido al rey sobre la resolución de las rencillas entre familias. Año 1661

Uno de los Llorca, que se encontraba preso en Villajoyosa, aunque no por tener pendiente delito alguno, y era conocido por ser persona tranquila y de buena aptitud y condición, al no estar comprendido entre los que serían mandados a formar parte del ejército, solicitó a las autoridades del momento el empleo en el real servicio, ya que había colaborado con ellas en la quietud de esos lugares.

En la solicitud pidió ser nombrado capitán y de serle concedida tal graduación, se llevaría en su nueva compañía, no solo a los Llorca, Cabot, Lorenzo, Pastor y Alberola, que entre todos sumarían unos treinta individuos, sino que completaría el escuadrón hasta los cincuenta hombres y con ellos serviría dos campañas.

                               Los arcabuceros fueron una pieza esencial de los Tercios - Archivo ABC

Al virrey le pareció conforme, ya que en la zona se le consideraba una persona distinguida y apreciable, además ya había servido como alférez en dos ocasiones en las campañas de Cataluña.

Los García, Llinares y Berenguer no formaron parte de esa compañía, pero fueron a servir en Portugal, cada uno por el tiempo que se les señaló según sus delitos.

 

                                              Los tercios de Flandes según Augusto Ferrer-Dalmau

Fuente: Documento de los Archivos Estatales.

Se autoriza la difusión y el uso de esta publicación siempre que se nombren las fuentes. 

martes, 17 de agosto de 2021

Rosa la “del Cabut de Orcheta”, Nicolás “el Niño” y Jaime “el Flare de Sella”. Unos delincuentes del año 1837.

 A finales del año 1837, España estaba inmersa en la primera guerra carlista, una de tantas guerras civiles que han padecido los españoles (aunque la zona con mayor intensidad fue la del norte de la península, sobre todo en las provincias Vascongadas y Navarra).

El 10 de junio del mismo año se promulgó la Constitución nacional que reemplazaba al Estatuto Real de 1834.

España estaba regentada por María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII y madre de la reina Isabel II que en esos momentos tenía siete años de edad.

Era un período convulso, plagado de crisis gubernamentales e inestabilidad social. El desorden, las perturbaciones, los desbarajustes, estaban a la orden del día y de ello se aprovechaban los estafadores y delincuentes.

Las casas colgantes de Villajoyosa junto al río. Arxiu Municipal La Vila Joiosa

Nuestra comarca no escapó a ello y como muestra, expongo un documento de dicho año 1837 en el que refleja fielmente un incidente causado en la oficina de la administración de hacienda de Villajoyosa y su partido por unos truhanes, delincuentes del momento.



                                                                                                                         Oficio de la administración de la hacienda pública al alcalde sobre incidente. Año 1837

Transcripción del documento:

 Administración de hacienda pública del partido de Villajoyosa.

En el día de hoy, como a las nueve y media de la mañana, se presentó Rosa Sellés, alias “del Cabut de Orcheta”, con un paquete de cigarros por si yo los quería comprar. Sorprendido de semejante desvergüenza, traté de que se prendiese a la dicha mujer, la que se dio a la fuga dejando los cigarros, y enseguida me informé cuál era su nombre y apellido para manifestarlo a la autoridad local. En el corto intermedio que hubo de estas preguntas, se presentó Nicolás Farach, alias “el niño”, en compañía del hermano de la dicha Rosa (quedándose en la puerta de dicha administración Jaime Llorca, entendido como “el fraile de Sella”) y me pidieron la devolución de dicho paquete de cigarros, a lo cual me reusé yo, y teniéndole encima de la mesa de mi escritorio lo arrebató con una mano y la otra en el pecho como en acción de sacar alguna herramienta el expresado Farach, pero a este hecho se levantó Don Vicente Lanuza, yo, y mi escribiente, como igualmente el fiel pesador, y como a empellones fueron arrojados de la administración nacional, echando mil “barabatadas” (improperios).

Cajas de tabacos. Fotografía de Todocoleccion

Ya está visto hasta donde llega el desorden y la desmoralización de algunos vecinos de este pueblo y principalmente los defraudadores, que hasta llegan a insultar las oficinas de nuestra reina, hombres procesados criminalmente. Por cuya causa dispondrá la captura del expresado Nicolás Farach y sus compañeros cómplices.

Lo que pongo en su conocimiento, manifestándole que con esta misma fecha y con propio (correo), doy parte al señor intendente de la provincia, insertándole este oficio para su conocimiento y que lo eleve al gobierno de S.M.

Dios guarde a Vd. muchos años.

Villajoyosa, 15 de diciembre 1837.

                                                                        Juan Sanz de Garais

Señor alcalde 1º constitucional de esta villa


Ayuntamiento en la calle Mayor del casco antiguo de Villajoyosa.

Se autoriza la difusión y el uso de esta publicación siempre que se nombre la fuente. 

miércoles, 14 de julio de 2021

Un mal pagante de Relleu del año 1783

 Que en el transcurso de la historia ha habido "malpagantes" o mal pagadores, es cierto. Actualmente también los hay y siempre los habrá. Eso lo sabemos todos.

No hay que confundir al deudor con el mal pagador, aunque a veces ambas palabras o adjetivos se funden o mezclan en un mismo individuo.

Normalmente, el mal pagante es además liante, fullero, charlatán, embaucador y muchas cosas más. Raro es el pueblo donde no se conozca a uno de ellos.

Este artículo viene a colación debido a un documento que descubrí hace años y que ahora quiero compartir con todos

                                Carta de súplica para que le ayude a cobrar una deuda. Año 1783

Se trata de la carta de un cura (la cual adjunto), que por el texto se puede deducir era de Relleu, en la que se dirige a un importante e influyente personaje de Villajoyosa para pedirle su ayuda.

En uno de mis trabajos, publicado en el libro de las fiestas patronales de Relleu 2018, y recogido en la página web de la Vila y Comarca el 1 de octubre del mismo año http://www.lavilaycomarca.com/2018/10/origen-del-nombre-de-la-foia-major-de.html, señalo que Villajoyosa y Relleu son dos localidades que, por un motivo u otro, siempre han recorrido juntas el paso de la historia.

                                                                 Relleu             

La carta que nos ocupa, refleja perfectamente mis palabras. Va dirigida a una influyente persona de Villajoyosa. Está escrita por un cura que, con toda probabilidad, era de Relleu. Le recuerda que por su casa ya había pasado uno de Relleu y le había hablado del mal pagante, que también era de Relleu. Que fuera a ver al escribano, o notario, de Villajoyosa, que, igualmente, era de Relleu.

Termino este escrito haciendo notar la cara dura o poca vergüenza del "malpagante" con la frase “que pagaría en cuanto llegase la flota”. El mal pagador estaba esperando que un grupo de barcos llegara a Relleu. Ahora puede hacernos sonreír, pero no creo que al señor “retor” le hiciera mucha gracia, ya que le estaba diciendo que cobraría cuando las ranas tuvieran pelo, es decir, nunca.

                                       Villajoyosa. Fotografía del Arxiu Municipal La Vila Joiosa

Se autoriza la difusión y el uso de esta publicación siempre que se nombre la fuente. 

martes, 8 de junio de 2021

El ceremonial de Simón Pedro Mayor en el año 1681.

 ¿Quién fue Simón Pedro Mayor?

Simón nació en Villajoyosa el día primero del mes de julio del año 1638 en el seno de una “buena” familia, por lo menos adinerada y bien considerada en el pueblo, y así lo hacía constar en las escrituras, otorgándose el título de Ciudadano, aunque no en todas. En una de ellas, el escribano, a continuación de la palabra Ciudadano, escribió en un rudimentario latín algo así: “me lios ignodo quo potest”, más o menos, quiere decir que “eso se puede ignorar”.

Sus padres fueron Simeón Mayor y Mariana Llorca. Tenía una hermana llamada Marta. Todos ellos vivían en la casa familiar de la calle Mayor, junto a la de Jaime Aragonés, dentro de los muros de la villa.

El 31 de julio de 1662, con 24 años recién cumplidos, contrajo matrimonio con María Buforn.

                                       Partida de matrimonio de la iglesia de la Asunción de Villajoyosa.

El 24 de septiembre de 1680, se redactaron las cartas matrimoniales entre su hermana Marta y el noble Vicente Morales, estando presente Simón Pedro en el acto, siendo además testigo de la entrega de la dote que su padre otorgó para dicho casamiento.

No pasaron ni diez meses y en ese tiempo fallecieron sus padres, el último de forma súbita. Al no haber otorgado testamento, Simón Pedro tuvo que presentar una demanda para que le fueran reconocidos sus derechos como único heredero de los bienes de sus padres, cosa que hizo el 17 de julio del año 1681.

El proceso no se hizo esperar y el mismo día de la presentación ante la justicia llamaron a los tres testigos que el mismo demandante presentó, siendo preguntados por el asunto.

                                        Escrito en latín después de la palabra Ciudadano. Año 1695

Al siguiente día, el justicia y su consejero, emitieron la sentencia en la que se le concedían todos los bienes de su difunto padre. A petición de Simón Pedro, ésta fue leída en voz alta e inteligible para seguidamente y en público aceptarla.

Después de la aceptación pidió que se le entregaran los bienes por medio del acostumbrado y tradicional ceremonial y de ese modo consolidar públicamente sus nuevas posesiones, por lo que el justicia en lo civil y criminal de la villa de Villajoyosa, Bartolomé Galiana, junto a José Márquez que era uno de sus ministros (similar a un concejal de la actualidad) y al escribano del juzgado, Francisco Vaello, accedieron a la casa del difunto padre (como ya se ha dicho, estaba en la calle Mayor), y una vez en su interior, la máxima autoridad tomó la mano del dicho Simón Pedro, al mismo tiempo, el ministro, en voz alta y por tres veces, gritó si había alguien al que pudiera perturbar o afectar dicha nueva posesión. Nadie respondió. Finalizó la ceremonia haciéndole cerrar y abrir las puertas de la casa al nuevo propietario, requiriendo al escribano a que redactara ese acto público para que quedara en la futura memoria.

Después de este ceremonial, la comitiva, también a instancias de Simón Pedro, se dirigió a la heredad llamada La Creueta, en plena huerta vilera, cuyas tierras eran atravesadas por el camino real de Benidorm. Realizaron la misma ceremonia, salvo que en esta ocasión instaron al nuevo propietario para que cortara unas ramas de sus higueras, y así quedó en la verdadera y real posesión de las tierras.

                                 Proceso, sentencia  y ceremonia de donación de herencia. Año 1681

Pocos años después, su hermana Marta falleció sin dejar descendencia. Su viudo volvió a casarse. Tuvo dos hijos con su nueva esposa y poco después falleció. Se nombró tutor de los dos menores al hermano del fallecido y ex cuñado de Simón. El tutor era Jaime Morales, Generoso, requeridor del distrito de Villajoyosa, oficial que tenía al mando las tropas que custodiaban la costa y sus torres vigías.

El 15 de septiembre de 1695, Simón Pedro Mayor interpuso demanda contra Jaime Morales como tutor de los hijos de su hermano Vicente. Con ella, solicitaba la devolución de parte de la dote que Marta Mayor, su hermana, aportó al matrimonio.

Morales negó todo cuanto se decía en el escrito de la demanda, por lo que Simón Pedro tuvo que presentar nuevas pruebas junto a unos testigos que avalaran sus manifestaciones.

Demanda para recuperar parte de la dote por el matrimonio de su hermana. Año 1695

El día 8 de octubre de 1695, el justicia de la villa de Villajoyosa, Isidro Llorca, asesorado por el doctor en derecho, Leopoldo Simó, sentenció a favor de Simón Pedro Mayor, condenando a Jaime Morales a pagarle y restituirle las dos terceras partes de la dote constituida a la difunta Marta Mayor.

Se autoriza la difusión y el uso de esta publicación siempre que se nombre la fuente.