lunes, 26 de noviembre de 2018

Algunos apellidos de Villajoyosa (del siglo XVI hasta el siglo XIX)

Como consecuencia de la publicación de unos artículos dedicados a algunos apellidos ilustres (actualmente, quizás, en este caso, ya no se use ese adjetivo, pero muchos descendientes de éstos, continúan formando parte de la sociedad vilera), de la entonces villa de Villajoyosa (siglo XVI y posteriores), varias han sido las personas que de algún modo se han puesto en contacto conmigo para averiguar o saber sobre sus apellidos, y tal vez ¿porqué no? Indagar sobre sus antepasados.

Es posible que entre mis archivos pudiera tener algunos datos, e incluso hechos, de personajes destacados en su tiempo que, por una u otra razón, hubieran tenido influencias en el devenir momentáneo de sus épocas, o con relevancias en algún momento puntual de la historia de Villajoyosa (también de otras poblaciones vecinas).

                                                                                  La Vila antigua desde la playa

A las personas que me han solicitado la averiguación sobre sus apellidos, privadamente les he contestado. Pero lo que quisiera dejar claro es, que yo no soy ningún profesional de la antroponimia, ni mi trabajo consiste ni ha consistido en nada que tenga que ver con ello. Solo soy un aficionado de la historia que, a través de los años, y recorriendo varios tipos de vías, he ido recopilando documentación, la mayoría de ella, de personas y hechos que se vivieron en La Vila.

Creo que satisface (y es bonito), que cualquiera, quisiera y pudiera saber algo de sus antepasados. Me gustaría ayudarles en esa y otras facetas que estén en mi mano.

Por todo ello, este artículo, trabajo, crónica, escrito… o lo que sea, lo dedico, solo, a dejar una breve reseña de un documento en el que se nombra a alguno de los seis apellidos que he escogido, pensando siempre que son seis nombres muy usuales o tradicionales en Villajoyosa.

El primero habla de un LLORET, exactamente del testamento de Ángela Lloret, viuda de Bartolomé Zaragoza. El documento está escrito en valenciano y se redactó el día 20 de julio del año 1620.

                                                       1-Testamento de Ángela Lloret Viuda de Bartolomé Zaragoza. Año 1620


El segundo, trata de las pruebas aportadas en un proceso judicial ante la Justicia de Villajoyosa, siendo el demandante Monserrat LLORCA (era un varón). En este documento fechado el 22 de septiembre del año 1638, escrito en valenciano con algunas frases en latín, además del mencionado Llorca, se pueden leer los apellidos de dos intervinientes en el proceso, Lloret y Mayor.

                                                          2-Pruebas aportadas ante la justicia por Monserrat Llorca. Año 1638

El tercero, refleja el compromiso de matrimonio que realiza Marta MAYOR, doncella, hija de Simeón Mayor y Mariana Llorca, con Vicente Morales. Al mismo tiempo, constituyen la dote que Marta llevará al matrimonio. Este documento está escrito en valenciano y se realizó ante notario el día 24 de septiembre del año 1680.

                                          3-Dote que otorgan Simeón Mayor y Mariana Llorca a su hija Marta por matrimonio. Año 1680

El cuarto documento trata del reconocimiento de deuda que hace Jaime Mayor a la viuda de su hermano, Ángela SOLER. Está redactado en Villajoyosa, en valenciano, el día 10 de marzo del año 1588.

                                                 4-Jaime Mayor reconoció una deuda a Ángela Soler, viuda de su hermano. Año 1588

El quinto documento, habla de la venta de un censo (hipoteca) que realiza Jaime ESQUERDO, sastre de la villa de Villajoyosa, a Jaime Aragonés. Está escrito en latín y lleva fecha de 2 de agosto del año 1633.

                                                           5-Venta de un censo de Jaime Esquerdo a Jaime Aragonés. Año 1633

El sexto y último documento, trata también de la venta de un censo (hipoteca) que realiza Andrés Mayor a Pedro NOGUEROLES. Está escrito en latín y fechado en Villajoyosa el 12 de julio del año 1595.

                                                        6-Censo que Andrés Mayor vendió a Pedro Nogueroles. Latín. Año 1595

Termino este escrito con una pequeña pincelada a la gente ignorante (que habla sin documentarse). Los que habéis intentado leer estas páginas históricas, habréis podido ver que el nombre de Villajoyosa, ya sea en valenciano o en latín, en cinco de los seis documentos, viene escrito con Y, o sea, que en el siglo XVI (y también en el siglo XIV), la gran mayoría de las veces, el nombre de La Vila era escrito con esa letra. Penoso y sobre todo ridículo, es que algunas personas quieran eliminar ese nombre ¡por ser franquista!


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lunes, 15 de octubre de 2018

Calle Fabiola de La Ermita - Villajoyosa -

Artículo publicado en el Libro de Fiestas de Sant Miquel
L'Ermita 2018

Tres son las principales calles que hay en La Ermita, la de Doña Rosa Grau, el Carreret y la calle Fabiola.
La más espaciosa y la que desde siempre ha sido la principal entrada al barrio, es la de Doña Rosa Grau.
Si La Ermita ha tenido un lugar emblemático, este ha sido, sin duda, el Carreret. Actualmente semi abandonado y antaño lleno de vida, con sus ya desaparecidas casas habitadas por particulares e inolvidables puras familias ermitañas.

                                             Árbol de Navidad plantado en La Ermita

Pero, si casi desconocidos han sido los nombres de esas calles para el resto de vileros (también para los ermitaños, salvo el Carreret), la calle Fabiola aún lo sigue siendo, incluso para algún residente actual de la misma.
Ermitaños nos sentimos los que nacimos allí y los que, en un momento dado, vinieron buscando una mejora en sus vidas, hermanándose y fundiéndose con los nativos de La Ermita. Algunas de estas familias ermitañas van ya por la tercera generación. Cuando a cualquier ermitaño, en La Vila, nos preguntan ¿de dónde eres?, sin pensarlo, orgullosamente nos sale de lo más profundo, “de La Ermita”. Incluso siendo o viviendo en cualquier partida rural de los alrededores del barrio, con arrogancia decimos, “de La Ermita”.

                                                       Calle Fabiola de la Ermita

La calle Fabiola, siempre cargada de movimiento, de energía, de aliento, de vida. Posiblemente y desde siempre, con todas o casi todas sus casas habitadas.
La calle de Joanet “El Pachell”. Distante apenas 20 metros de la casa de mi abuela. ¡Cuántos recuerdos!
Mi mente me traslada a los años 60 del pasado siglo. Cincuenta años atrás. Recuerdo a las personas que vivían en la calle Fabiola, aunque el nombre de algunas se me resiste y también el lugar exacto donde residían.
La calle comienza a formarse entre las esquinas de las casas del ti Chimo y del ti Tomás “el Llebre”. Nada más entrar en ella estaba la cuadra donde el mismo ti Chimo encerraba su burra.
Mi memoria se pierde recordando al ti Kiko “el de les cabres” y la tía Pepa. A María “de Orcheta” y sus tres hijos, Vicent, Geroni y María. A Michor y Pepa “la Morena” y su hijo Francisco Iborra. A Gostí Masiá, su mujer Malena y sus tres hijos, Michor, Jaume y Gostinet. Al ti Toni “el de les llums” y a su mujer, la tía Francisca. A Toni Domenech, su mujer Àngela “Tanina” y sus tres hijos, Pepe, Tomás y Toni.

                                        Interior de la calle Fabiola de La Ermita

Posteriormente, aunque sin salirnos de esos años 60, se fueron integrando otras personas, que también formaron e incluso siguen formando parte de la historia de la calle Fabiola de La Ermita.
Los hermanos Cristóbal y Paco Fernández, junto a sus padres. Diego Vera “el del barracón”, con su mujer Juana y sus tres hijos, Alfonso, Juanita y la hermana mayor cuyo nombre he olvidado. Joaquín Salas “El Paloma”, su esposa y toda su numerosa prole (algunos continúan viviendo allí). El hermano del “Paloma”, Gerónimo Salas “Geromo” con su esposa y su también nutrida progenie. Emilio “el gitano” y toda su familia. Etc. Etc.

                                                              Barrio de La Ermita

¡Calle Fabiola! Muchos de los ermitaños y ermitañas nombrados, que corretearon arriba y abajo por tu entonces pedregoso y polvoriento suelo, ya no están entre nosotros. Los años pasan rápidamente, incluso para ti, pero los humanos acusamos peor que tú el paso del tiempo. Has visto nacer, vivir y morir a muchos ermitaños, pero todos, sin excepción, han nacido, vivido y fallecido con el orgullo de ser de La Ermita.



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lunes, 1 de octubre de 2018

Origen del nombre de la Foya Mayor de Relleu.

Este artículo de investigación, fue publicado en el libro de las fiestas patronales de Relleu 2018 en su apartado de Colaboraciones literarias. 

      Relleu

No sé si serán muchas o pocas las personas que conocen el origen del nombre de esa finca. Hasta hace poco yo no lo sabía, pero investigando unos documentos, averigüé el motivo.
Detrás de todo ello se encuentra la historia de una familia.
Villajoyosa y Relleu. Dos localidades que, por un motivo u otro, siempre han recorrido juntas el paso de la historia.

                                            Casco antiguo de Villajoyosa desde la playa

Voy a realizar un breve repaso que abarca a los últimos tres o cuatro siglos, entre los que distinguidos hijos de alguna de estas poblaciones, han influido en la vida de la otra. Un ejemplo de ello serían los hermanos Eduardo y Leopoldo Soler Pérez o incluso los Aragonés.

Pero en esta ocasión toca hablar de los Mayor. Una distinguida familia vilera con gran arraigo en Relleu, en la que algunos de sus miembros destacaron en diferentes facetas que a continuación expongo.
En primer lugar, obligado por el título de este escrito, relataré los motivos por los que se comenzó a llamar y ser conocida como Foya Major.

                                                   Casa de la Foya Major de Relleu

Anterior al año 1719, la actualmente llamada Foya Major, era conocida como Foya Bernabeu y su propietario era Vicente Ilario Bernabeu. Tenía la finca una extensión de 87 jornales de labrar y en los primeros meses de dicho año, fue comprada por Mathias Mayor, presbítero, doctor en teología, nacido en Villajoyosa, en ese momento beneficiado de la Seo de Valencia y anteriormente, cura de la baronía de Polop.
El día 21 de junio de ese mismo año, en Relleu, y ante el escribano Leopoldo Soler, el clérigo, otorgó escritura de donación de la hoya a su sobrino Francisco Mayor. En esa escritura, señala que la finca estaba situada en el pago de Los Castellanos, llano del Rostoll y La Senia. Además, lindaba con el azagador real del camino de Alicante y estaba sujeta al derecho directo del señor de la villa de Relleu, que, entre otros impuestos, tenía derecho a la octava parte de los frutos que se cosechaban en dicha finca.
Había nacido la Hoya de Mayor, y el habla valenciana se encargó de convertir en Foya Major.

                        Última hoja de la escritura signada por Leopoldo Soler sobre la Hoya de Bernabeu, 
                                                                 llamada ahora Mayor. 1722

¿Quiénes eran los Mayor?
Como antes he dicho, algunos de ellos eran representantes eclesiásticos de considerable nivel. Otro de ellos, de la misma condición, fue Fray Posidonio Mayor (Villajoyosa 1582 – Valencia 1633), venerable agustino que murió en olor a santidad, sus restos reposan en la capilla de la Virgen del Buen Parto en Valencia.
Don Francisco Mayor, que fue propietario de la hoya por donación de su tío, fue arrendador de los derechos de señorío sobre las posesiones que el señor conde de Relleu, Don Francisco de Leyba y Coloma, tenía en la baronía. Así consta en los capítulos de arrendamiento del señorío de la Villa de Relleu, realizados y firmados en Valencia el 17 de mayo de 1727 ante el escribano Juan Claver.

                                       Bendiciones nupciales de Don Juan Mayor. Año 1732

Don Juan Mayor Bernabeu, abogado. En 1729 obtuvo título en teología, así mismo, para poder ocupar cargos públicos, tuvo que practicar pruebas testificales a fin de obtener el certificado de pureza de sangre en 1762. Los días de este prestigioso abogado, transcurrieron entre Relleu y Villajoyosa. En agosto de 1763, ante el escribano de Relleu, otorgó poderes a su hijo Joseph. Al igual que su padre y sus abuelos paternos (su abuela, María Ortuño, era natural de Orxeta), dejaron en testamento, ser enterrados en la sepultura que la familia disponía en la cripta de la iglesia parroquial de Villajoyosa. Ese dato nos indica que la familia era de condición alta.
Aunque poco se sabe del origen de los Mayor, Fray Jaime Jordán, doctor en teología y rector del colegio de San Fulgencio de Valencia (siglo XVII), dijo de los Mayor, que fueron caballeros venecianos venidos a la conquista de este reino y una parte de ellos se establecieron en Villajoyosa.
Uno de los hijos de Don Juan Mayor, fue regidor perpetuo de la villa de Villajoyosa y así consta en la escritura de 26 de junio de 1769, hecha en Relleu por el escribano Gerónimo Cabot.
Otro escribano de Relleu, Josef Climent, redactó una escritura en la Foya Major, por la que consta que la viuda de Don Juan Mayor, vendió a su hijo Joseph, unas tierras que poseía en Villajoyosa.

                                        Parte de la Foya Major junto a la carretera de Aigües

Fueron varias las escrituras redactadas por escribanos relleuenses en dicha finca, por lo que es de suponer que los Mayor vivían allí.
Incluso alguno de ellos también murió en la foya. En un certificado realizado en febrero de 1773 por Don Vicente Ruiz, cura de la parroquia de Relleu, se dice, que el día 25 de abril de 1770, murió Francisco Mayor y Alonso, y fue enterrado en la sepultura que se abrió delante de la capilla de Santo Tomás de Villanueva, con la asistencia del “retor”, vicaría y ocho religiosos agustinos venidos desde el convento de Villajoyosa.
Esa capilla estaba en el interior de la iglesia parroquial de Relleu, pero actualmente no existe dicho oratorio, no se sabe si alguna remodelación de la iglesia fue la causa de la eliminación, o por cualquier otro motivo, se cambió la honra de un santo a otro en alguna de las capillas aún hoy existentes.

    Certificado de defunción y enterramiento de Joseph Mayor en una capilla de la iglesia de Relleu. Año 1773

Otros Mayor fueron:
Don Francisco Mayor de Pedro. Tenía en Villajoyosa parte del horno llamado de los Mayors. Enero de 1720.
Don Joseph Mayor, nombrado en dos ocasiones teniente de las milicias urbanas de Villajoyosa, en 1762 y 1780.
Don Nadal Mayor, nombrado teniente oficial requeridor de las milicias urbanas de Villajoyosa en 1790.
Don José Mayor y Alonso, que el 12 de junio de 1794, en un capítulo testamentario sobre sus bienes, aludió a la heredad Hoya de Mayor, antes de Bernabeu, que poseía en Relleu.
Vicente Mayor, nombrado por el general gobernador militar de Valencia, recaudador de los impuestos de la iglesia parroquial de Villajoyosa en los años 1807 y 1808.
Don Vicente Mayor y Vidal, fue teniente de alcaide del castillo de Benidorm en el año 1815.

                 Permiso de armas al teniente de alcaide del castillo de Benidorm, Vicente Mayor. Año 1815

Varios son los documentos que, durante el transcurso del siglo XVII, hablan de algún Mayor.
Andrés Mayor y Zaragoza, hijo de Cosme y Coloma, otorgó testamento el 4 de noviembre de 1626.
En Orcheta, el día 1 de octubre de 1640, ante el escribano, hicieron acto de donación y cartas matrimoniales, de una parte, Gaspar Mayor y Jacinta Salvador de Villajoyosa y por otra, Miguel Ortuño y Anna Zaragoza de Orcheta, debido al matrimonio de sus respectivos hijos, Gaspar y Anna María.
Los Mayor fueron ampliando sus tierras en Relleu. Si en la compra de la Foya Bernabeu, realizada en 1719, se escrituraron 87 jornales, cincuenta años después eran 101 los jornales que tenían los Mayor en esa heredad. También eran propietarios de cuatro fanegadas dels Albalats.



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lunes, 6 de agosto de 2018

Un vilero traidor

En casi todos los grupos de guerrilleros, bandoleros, bandas dedicadas al pillaje, e incluso en los conflictos bélicos, la figura del traidor ha estado presente.
En Villajoyosa, hay constancia de que esa presencia también existió. Sucedió durante la Guerra de La Independencia, también llamada guerra contra el francés, que asoló España entre los años 1808 y 1814, cuando por diversas circunstancias, de interés personal o por convicción, muchos españoles colaboraron con el régimen francés invasor, destacando sectores de la nobleza, alto clero, militares, científicos, escritores, artistas y también muchos funcionarios públicos.

      El tres de mayo de 1808 en Madrid o Los fusilamientos. Francisco de Goya.

Fue en 1812 cuando el ejército francés comenzó la invasión alicantina. La ciudad de Alicante jamás fue tomada por las tropas francesas, pero Villajoyosa si cayó en poder de los galos antes de que acabara el mes de enero de 1812, o quizás fue a principios del mes de febrero, se desconoce la fecha exacta por culpa de un incendio que quemó los archivos comprendidos entre los años 1758 y 1862.
En junio de 1812, sabemos con certeza que las tropas francesas continuaban en La Vila.

                 Defensa del parque de artillería de Monleón el 2 de mayo de 1808 por J. Sorolla                   
 (Museo Balaguer de Vilanova i La Geltrú, Barcelona)

La liberación de Villajoyosa se produjo, seguramente, el 17 de agosto de dicho año, por las tropas españolas al mando del general Francisco Copons Navía, ya que ese mismo día, el pueblo vilero suministró raciones a las tropas españolas.
Pero el tema que nos ocupa es el de la figura del colaborador afrancesado o traidor vilero, y, si algún lector está interesado por el tema de la Guerra de La Independencia en Villajoyosa, lo remito a la publicación de la Associació d’Estudis de la Marina Baixa (aemaba), Sarrià: Revista d’investigació i assaig de la Marina Baixa núm. 10 (2014): El Segle XIX a la Marina Baixa. Maciá Fuster. La Guerra de la Independencia en Villajoyosa.

                                                                                Portada Revista Sarrià 10

Cuando el ejército invasor se apoderó de Villajoyosa, el general Aimé Sulpice Victor Pelletier “Barón de Montmarie”, comandante de dichas tropas bajo el mando del Mariscal Suchet, cuyo cuartel general se hallaba en Valencia, nombró como alcalde de la villa a Vicente Lloret, debido a sus simpatías con los franceses.
El recién nombrado alcalde, se dedicó a firmar órdenes por las que los vileros más pudientes económicamente, desembolsaban a menudo grandes sumas de dinero para el pago de obras, arreglos, suministros y posiblemente para algunos bolsillos de los usurpadores. A los menos acomodados les firmaba un recibo por las raciones y otras cosas requisadas.

                                                     Nota del alcalde Vicente Lloret instando a Cayetano Aragonés a pagar suministros

No se sabe ni cómo ni cuándo salió de Villajoyosa el tal afrancesado Vicente Lloret, pero cuando las tropas españolas entraron en la villa había desaparecido.
Tres meses después, averiguaron que se encontraba en París.
El ministro de Hacienda del momento, José Cangas Argüelles (http://dbe.rah.es/biografias/10411/jose-canga-arguelles-y-cifuentes), mandó una carta al alcalde de Villajoyosa en la que decía que la casa de Vicente Lloret, que estaba en París ocupado por los enemigos, debía ser confiscada.

                                                       José Canga Argüelles. (Real Academia de Bellas Artes de San Fernando)

Esta es la transcripción literal de la carta:
“Teniendo entendido que la casa de Vicente Lloret, que está en París ocupado por los enemigos, debe ser confiscada con todos sus bienes, luego que se verifique esta operación, la pondrá Vd. a disposición del Administrador de Rentas de esta villa D. Antonio de Garrigós, a fin de que establezca allí su despacho, dejándole usualmente expeditos los almacenes y demás anexos para que pueda colocar los tabacos, sales y demás efectos, siendo de advertir que no podrá verificar su traslado de dicha casa menos que el Jefe del Estado Mayor no la desocupe. Villajoyosa 18 de noviembre de 1812”.

Si la carta está fechada en Villajoyosa, es de suponer que el ministro se encontraba en La Vila.


                                                     Segunda parte de la carta del ministro José Cangas Argüelles al alcalde de Villajoyosa


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miércoles, 25 de julio de 2018

La Divina Aurora


Las imágenes de esta Virgen son veneradas en varias localidades de nuestra geografía valenciana, Yátova, Benigànim, Alcira, Beneixama, Murla, etc.

      Yatova - Divina Aurora. Blog,Comunidad Valenciana Arte y Memoria, por María Nieves Bueno Ortega.

En nuestra comarca de la Marina Baixa, son Polop y Sella, las dos poblaciones en las que religiosamente destaca la Divina Aurora.

                                                 Virgen La Divina Aurora de Polop

Pero, aunque necesariamente en este artículo se hable de la advocación mariana de la Divina Aurora, no es ese el motivo del escrito, sino el título o denominación de un grupo musical o banda de música.
Actualmente, la de Sella, se denomina Unió Musical L’Aurora y a principios del siglo XIX, en Villajoyosa existió una, llamada Divina Aurora.

                         Banda de música de la Ermita (Villajoyosa), finales años 20 del siglo XX

El día 6 de marzo del año 1806, Francisco Picó, uno de los mayorales de la Divina Aurora, redactó y firmó el documento que se adjunta, por el que se ponía en conocimiento de todos los miembros que formaban la banda de música así llamada, que, los tres mayorales y administradores de las limosnas (donativos), declaraban haber recibido del señor cura de la iglesia parroquial de Villajoyosa, una cantidad que (supuestamente) recogió del cepillo instalado para tal menester y que conjuntamente con otras futuras donaciones, serían destinadas al fondo para la compra de instrumentos de música.

                         Documento de los Mayorales de la Divina Aurora de Villajoyosa. Año 1806

Así mismo, hacían saber que, si alguno de los músicos del grupo contribuía a ello, el instrumento a él asignado, podría tenerlo en propiedad.
Lo que sí está claro, es que el interés del presbítero parroquial, se basaba en la gratuidad de las actuaciones que dicho grupo musical tendría que realizar para o en la iglesia.
El documento solo está firmado por uno de los tres mayorales, ya que los otros dos no sabían escribir.

                                    Grupo de Danzas Tradicionales Centener y su rondalla

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jueves, 12 de abril de 2018

Hace 200 años

En el año 1818, los españoles continuaban padeciendo las consecuencias de los seis años de guerra contra Francia (la Guerra de la Independencia 1808-1814). Esas consecuencias se acrecentaban por los levantamientos independentistas en las colonias de América.

                                                                 Batalla de Castalla. Julio 1812. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

España continuaba enviando tropas para luchar contra los independentistas americanos.
Muchos de los jóvenes de entonces, podían ser alistados y trasladados a los diferentes frentes de guerra que abundaban por la casi totalidad de los territorios que España tenía en ultramar y debido a ello, el control a los varones se acrecentó.
En ese tiempo, la situación del país era complicada y dificultosa, motines, levantamientos, pronunciamientos, creación de logias masónicas, la Inquisición, etc. No corrían buenos aires para los españoles.

                                                            Villajoyosa en 1835. Por J. García Campero

Las autoridades de nuestros pueblos y ciudades, tenían la obligación de controlar a sus ciudadanos, y es por lo que, para poder desplazarse de un sitio a otro, había que solicitar y obtener una especie de salvoconducto que autorizara al solicitante a ese desplazamiento y durante los días establecidos en el documento obtenido.
Villajoyosa sufrió las fatídicas consecuencias de esa terrible guerra. No solo sus habitantes participaron en ella de diferentes formas, sino que tuvieron que soportar durante unos seis meses a las tropas francesas, que invadieron la villa y se instalaron en ella. Posteriormente fueron las tropas españolas las que estuvieron en La Vila. El mantenimiento de todo corrió a cargo de los vileros y debido a ello el pueblo quedó inmerso en la absoluta ruina.

              Retrato del general Copons por José Aparicio e Inglada. Museo del Prado. Estuvo al mando de las tropas españolas en Villajoyosa

Durante el año 1818, la pobreza continuaba instalada en Villajoyosa y era el fiel reflejo de lo que pasaba en cualquier pueblo de España. En el documento adjunto, se verifica el control de las autoridades sobre los peticionarios y sobre los medios de desplazamiento, no solo de La Vila, sino de los otros pueblos por donde transitaran y pernoctaran.

                               Pasaporte emitido por el alcalde de Villajoyosa para transitar entre pueblos.  31 de octubre de 1818


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domingo, 31 de diciembre de 2017

La fascinante Barbera dels Aragonés

Después de 14 relatos exponiendo algunos de los “extraños” sucesos ocurridos en la finca de La Barbera, deseo terminar este ciclo, compartiendo las alusiones de significativas personas respecto al escenario donde se produjeron.

                                     La mansión de La Barbera dels Aragonés

 En el catálogo de La Barbera dels Aragonés Casa Museu, la Subdirectora General de Promoción de Bellas Artes (Ministerio de Cultura), Begoña Torres González, en su artículo: “La realidad compleja de las casas museo”, dice:
─Sin embargo, debemos tener en cuenta que la prioridad de las casas museo no se basa únicamente en la reproducción fidedigna de un determinado ambiente…Es por ello que aúnan dos mundos que es preciso conciliar. Por una parte, son lugares íntimos en los que, todavía hoy, se respira la presencia de las personas que los habitaron…

                                         Catálogo La Barbera dels Aragonés

En ese mismo catálogo, Antonio Espinosa Ruíz, María Jesús Marí Molina y Carmina Bonmatí Lledó en “La Trascendencia Cultural de La Barbera dels Aragonés”, escriben:
─La Barbera es un espejo de esta época tan fascinante, en el que se refleja casi todo: la vida cotidiana, la política, la religión, las ideologías, el ámbito familiar, las modas, los avances tecnológicos, el arte…
Es posible, solo ella lo sabe, que la Subdirectora General de Promoción de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, respirara allí esa presencia que otros hemos absorbido en multitud de ocasiones. Es posible. Yo estoy seguro que ella sintió en su propia alma, la presencia de los seres de otro mundo, que en otras épocas lo fueron de éste, y que tal como afirma en su artículo, se entremezclan los dos.

                Fachada de La Barbera antes de su reabilitación. Catálogo de Vilamuseu

Del mismo modo, Antonio, María Jesús y Carmina, manifiestan que todo lo que acontece y se vivió en La Barbera, continúa reflejándose.
Unos se fascinan cuando actualmente visitan las diferentes estancias de la mansión y solo ven su ornamentación y realce. Otros además de ver ese atavío, también ven reflejadas en ese espejo, a las personas que en su momento moraron, que un día nacieron, vivieron y murieron en esa emblemática casa. Ellas permanecen viviendo en la burbuja, cautivas en el tiempo, perdurando en su propio mundo.

                 Sala de la bola espejo con la silla y mesa protagonistas del relato XIV

Ahora, Pepica, que dejó este mundo para pasar al otro, ha traspasado la membrana de la burbuja para continuar en su casa, en su Barbera. Y al igual que en la fotografía de principios del siglo XX, se puede apreciar a alguien asomándose por el balcón principal de la mansión, en la soledad de las tardes en que el recinto de la finca está cerrado al público, haciendo un esfuerzo visual, se puede distinguir detrás de los cristales del mismo balcón a Pepica, mirando y a la vez disfrutando eternamente de los arbustos y las flores que ella misma plantó frente a la casa.

                    La Barbera dels Aragonés. Fotografía de principios del siglo XX

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