jueves, 2 de marzo de 2023

Villajoyosa, año 1794. El teniente requeridor que no quería ser soldado.

Corría el mes de mayo y era alcalde de la villa el abogado Don Cristóbal Morales, de estado noble.

El veintisiete de ese mismo mes, en la sala capitular del ayuntamiento, se iba a celebrar el sorteo de las quintas de ese corriente año, todo ello según así lo mandaba la Real Ordenanza sobre Quintas.

Nadal Mayor era un joven de 24 años al que le correspondía sacar suerte en dicho sorteo de quintas, pero… ¡aquí empezó el dilema!

Al joven Nadal, cuyo nombre le fue puesto por haber nacido el 25 de diciembre, no le gustaba nada la idea de ser alistado en el ejército, ya que ello le podía suponer un traslado a ultramar con las tropas o destinado a alguno de los sitios donde se estaba en plena conflictividad bélica. Los tiempos eran bastante complejos, las contiendas y hostilidades existían por doquier (en Francia se continuaba guillotinando y España estaba inmersa en una guerra contra el mismo país galo, la Guerra del Rosellón).


El Correo de Murcia. Mayo 1794. Noticias de la guerra.

En el mes de junio del año 1790, cuando Nadal contaba 20 años de edad, el oficial requeridor de la costa, desde Villajoyosa hasta Calpe, Don Pedro Aragonés y Mayor, fue ascendido, y el capitán general del reino de Valencia, Don Victorio de Navia y Osorio nombró a Nadal Mayor teniente oficial requeridor de la misma. (Los requeridores eran funcionarios que controlaban el comportamiento correcto del servicio de vigilancia. Vivían en las poblaciones cercanas a la costa y estaban obligados a visitar las torres semanalmente).

Llevaba Nadal cuatro años ejerciendo de teniente requeridor cuando fue incluido en quintas. El 17 de mayo, diez días antes de que se celebrara el sorteo para el alistamiento, Nadal presentó ante la justicia de Villajoyosa (en esos tiempos los alcaldes eran además los jueces) una solicitud para que se le exonerara de la quinta y sorteo y no se le incluyera en la relación de los mozos hábiles para el servicio militar.

Solicitud de exonerar en el alistamiento de mozos a Nadal Mayor. 1794 

Junto a la petición, acompañaba el despacho del capitán general del reino en el que le nombraba teniente oficial requeridor y además indicaba que, según ese despacho, se veía la excepción en los sorteos y quintas que Su Majestad Carlos IV concedía a dichos empleados. Que la misma Ordenanza Real manifestaba el aprecio de Su Majestad hacia los que le servían, que no solo eximía de las quintas a éstos, sino que también lo hacía con uno de sus hijos, por lo que deducía que, si a los soldados, atalayas y torreros de los distritos sujetos a los requeridores y tenientes se les concedía esa gracia, con mayoría de razón se le debía de guardar al solicitante (Nadal Mayor) dicha preeminencia como jefe de los soldados.

Al día siguiente, el señor juez del asunto que además era el alcalde y abogado, emitió un auto por el que se comunicaba dicha petición a los mozos sorteables y a los síndicos general y personero, para que expusieran lo que les pareciera sobre el caso.

Todo ello se realizó en la sala capitular del ayuntamiento con todas las personas implicadas, respondiendo éstas que el alcalde determinase lo que considerara. El alcalde acordó que no había lugar a la exención pretendida por dicho teniente requeridor.

El día 20 del mismo mes, volvió Nadal Mayor a presentar petición ante la justicia de Villajoyosa, en esta ocasión porque consideraba que no se le había notificado ninguna resolución a sus anteriores solicitudes. El mismo día, el señor juez y alcalde, en un auto, dijo que se le hiciera saber que en sus escritos se atuviera a la verdad.

Solicitud de exonerar en el alistamiento de mozos a Nadal Mayor. Año 1794

No conforme con el auto del justicia, marchó Nadal a presentarse ante la correspondiente superioridad del reino, a fin de reclamar por esa vía su exención de quintas. Al mismo tiempo, el padre de Nadal mandó una petición al señor juez de las diligencias en la que le notificaba la partida de su hijo para tal fin y por lo tanto, a pesar del esfuerzo que haría, no aseguraba su presencia para el día del sorteo. No obstante, se ofrecía en representación de su hijo para hacer las funciones propias del quinto en el sorteo correspondiente, es decir, sacar él mismo la suerte que tocare. Todo ello bajo la seguridad de que su hijo no faltaría a su cumplimiento y poniendo como fianza todo su notorio patrimonio.

El señor juez aceptó el ofrecimiento bajo la fianza y le conminó a presentarse en la casa consistorial, donde se procedería al sorteo, para ejercer las veces de su hijo Nadal.

No sabemos con qué respuesta volvió de Valencia el joven teniente requeridor.

Lo que sabemos es que a pesar de la explícita negativa del alcalde a exonerar del sorteo a Nadal, éste no llegó a formar parte del ejército, ya que la mano de su padre fue prodigiosa al sacar la suerte de su hijo. Le correspondió “libre del servicio”.

Sorteo de quintos. (alamy)

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