miércoles, 4 de enero de 2017

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. L’Alfàs del Pi

El origen de l'Alfàs del Pi está íntimamente atado a la agricultura y a la cultura del agua. Alfàs es un topónimo de origen árabe que significa tierra fértil o tierra cultivada. A mediados del siglo XVI la población era una pequeña aldea dependiente de la baronía de Polop y se llamaba Alfàs de Polop.

                                       Centro urbano de Alfaz del Pí.

Alfàs se sitúa en sus orígenes a modo de núcleo con fortificación que le defiende de los ataques de piratas berberiscos. Tradicionalmente, su economía se basaba en frutales y almendros y en la actualidad el turismo es su principal fuente de ingresos.


                                              Calle del casco antiguo de Alfaz.                        


En 1836, l'Alfàs se independiza de Polop, pasando a llamarse Alfaz del Pí, en honor al pino plantado en 1786 en la plaza mayor que simboliza este acto de independencia. Actualmente, en la misma plaza, continúa la presencia de un pino plantado en el año 1949.

                                                 El simbólico pino de la plaza Mayor, frente a la iglesia.

En la playa de l'Albir existe un yacimiento arqueológico que muestra el paso de iberos y romanos.
La red de acequias construida por la baronesa Beatriz Fajardo de Mendoza con el fin de aumentar la riqueza agrícola de sus tierras, continúa funcionando después de tres siglos y medio.

                                                               Casa de cultura de Alfaz del Pí.

En su término municipal está el Parque Natural de Sierra Helada y en la punta del Albir se encuentra el Faro de Alfaz, que fue una torre de vigilancia del siglo XVII que servía para avisar de los frecuentes ataques de los piratas berberiscos.

                                              El faro del Albir.

Además de su centro urbano, L’Alfàs del Pi tiene nueve núcleos de población. En el año 1836 contaba con 250 vecinos, en 1960 eran 955 habitantes y en el pasado 2016 formaban el censo 21.494 personas de las que el 56% son extranjeros, siendo la mayoría de ellos de nacionalidad noruega.

                                                                 Ayuntamiento de Alfaz del Pí. 

                                               Iglesia de San José y el campanario en la plaza Mayor.

jueves, 29 de diciembre de 2016

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. L’Abdet

L'Abdet es una aldea que administrativamente pertenece a la población próxima de Confrides. Junto con Altea La Vella son los dos núcleos de población dentro de la comarca que no tienen ayuntamiento propio pero son poblados o caseríos que conjuntamente a los 18 pueblos restantes forman parte de la Marina Baja.

                                      L'Abdet. Fotografía de Wikipedia.

L'Abdet solo cuenta con cuatro calles: La Calle de Arriba, la de En Medio, la de Abajo y la Calle de la Costereta. El trinquete, situado en la plaza de San Vicente Ferrer, data de 1772 y es por lo tanto uno de los más antiguos de la Comunidad Valenciana.

                                           Calle de pelota de L'Abdet.

Es de origen árabe. El año 1264 el rey Jaime I de Aragón la entregó a Vidal de Sarriá a quien en el 1271 sucedió su hijo, Bernardo de Sarriá, el cual la cedió en 1335 al infante Pedro. Posteriormente, las casas de Cardona y Ariza poseyeron el señorío.

                                                     Entrada y al mismo tiempo salida del casco urbano.

                                                                          Plaza de San Vicente.

En 1526, los musulmanes que allí vivían, se rebelaron contra la orden de conversión mandada por Carlos I de España. Con luchas permanentes contra Castilla, en 1609 tomaron nuevamente las armas, sumándose a los moriscos refugiados en las montañas del Valle de Laguart hasta que fueron expulsados definitivamente ese mismo año, dejando abandonadas las doce únicas casas que había. Posteriormente, fue repoblado, y en el siglo XVIII ya tenía veinticinco casas.

                                                                            Calle de L'Abdet. 

Según parece, su nombre no proviene del árabe, ya que no se ha encontrado nada igual en los listados de topónimos de la época y el uso con artículo induce un apelativo romano mozárabe o catalán. 

                                                          Lavadero de L'Abdet. Foto de Wikipedia.

Actualmente su población está alrededor de las noventa personas.

                                          La iglesia de San Vicente Ferrer y su pequeño campanario.

sábado, 24 de diciembre de 2016

"Conociendo los pueblos de La Marina Baja". La Vila Joiosa 2

En el s. XVI la población superaba los mil habitantes. Los astilleros del Arsenal eran famosos en el Reino. Los piratas berberiscos fustigaban las costas alicantinas desde sus bases argelinas a la búsqueda de cautivos a quien vender como esclavos o por los que pedir un rescate. La Vila Joiosa aparece insistentemente en gran parte de las crónicas de esta época, ya que tuvo un papel protagonista en los ataques y la defensa contra la piratería y muchos vecinos llegaron a dedicarse al corso, por lo que se les permitía atacar a las naves enemigas a cambio de parte del botín. En su puerto se fabricaron también barcos corsarios para otras ciudades, como Denia. La Vila Joiosa era la capital de un Requerimiento o distrito de defensa de la costa que comprendía hasta la costa de Altea (es decir, toda la comarca), y que estaba bajo las órdenes de un veedor del Virrey y de un requeridor, que actuaban desde el castillo de La Vila Joiosa.

                                                                         
                                     Paseo de San Pedro

 En el s. XVI las viejas murallas y castillo medievales no eran suficientes para contener los frecuentes ataques, algunos de ellos de gran envergadura como el de 1538. Por esta razón, los ingenieros militares Cervelló y Aldana fueron encomendados por el rey Felipe II para proyectar y llevar a cabo unas nuevas murallas, acabadas a mediados siglo, que son las que hoy podemos contemplar y que tuvieron que ocultar las anteriores. Como parte del mismo sistema defensivo se erigieron torres centinela costeras de las que en Villajoyosa se construyeron la de l'Aguiló y la del Charco- y numerosas torres de huerta, adosadas a masías rurales, hoy declaradas Bienes de Interés Cultural. Las obras de la iglesia-fortaleza de la Asunción terminaron por esas mismas fechas.


                           Torres vigía de la costa de Villajoyosa.

Entre 1609 y 1614 se expulsó a los moriscos de España, lo cual en La Vila Joiosa supuso un importante descenso de población, porque muchos vecinos se desplazaron a repoblar los lugares islámicos del interior que se habían quedado prácticamente vacíos. Las malas cosechas, debidas a las sequías y epidemias de peste como las de 1630 y 1650, contribuyeron a la crisis. La autorización en 1653 de la construcción de un pantano en Relleu, necesario para el riego de la huerta vilera, dio nuevas esperanzas a la economía local. En la misma fecha se producía el "milagro de las lágrimas de Sta. Marta". También se adquirió un nuevo edificio para el hospital-asilo municipal (1668) y se edificó el convento de San Pedro y Santa Marta (1607).

                               Las casas de la calle Limones

El s. XVIII trajo un rápido aumento demográfico, desde los 1500 habitantes de 1713 a los 5.500 de 1794. A mediados de siglo la mitad de la población ya vivía fuera del recinto amurallado y esta expansión provocó, al comienzo del siguiente, la destrucción de las dos puertas y de dos torres de la muralla, mientras el viejo castillo se encontraba en ruinas. El final de los ataques piratas favoreció este relajamiento defensivo. No obstante, las murallas se habían visto ya muy afectadas en la Guerra de Sucesión, que provocó la pérdida de los fueros valencianos y entre ellos los de Villajoyosa en 1707.

                                              La Barbera dels Aragonés

Los edificios adosados al interior de la muralla, que ya se habían empezado a levantar en el s. XVII, comenzaron a crecer sobre ella, dando al lienzo que mira al río su aspecto actual de "casas colgantes". La expansión urbana se realizó hacia el mar (el arrabal) y hacia el norte (alrededor del llano del Olmo o plaza del Olmo). Los caminos experimentaron en el s. XVIII una clara mejora, con nuevos puentes (d'En Gil, del Torres) que salvaban antiguos vados, así como con la transformación del camino Alicante-Denia en carretera. De este siglo próspero es la capilla de Santa Marta (1736).

                                                La plaza del Olmo.

La población continuó creciendo hasta mediados del s. XIX, llegando a superar los 9.000 habitantes. Cuatro grandes epidemias de cólera y la emigración a Argelia, causaron un estancamiento, al que se sumaron en la primera mitad del s. XX la Guerra Civil y la emigración a América, a Francia y a Andalucía. No obstante, en el s. XIX el desarrollo de industrias navales y la del chocolate, así como del comercio marítimo, provocó una clara prosperidad económica. La Villa era el puerto de la comarca industrial de Alcoy y poseía una de las flotas mercantes a vela más importantes del Mediterráneo español, hasta conseguir en la década de los sesenta la segunda matrícula naval de España. En su puerto se construían goletas, pailebotes y otros barcos de hasta tres palos y 400 toneladas, muchos de los cuales comerciaban con América y Filipinas. También en el s. XIX se levantó el barrio del Pueblo Nuevo, que desde 1860 quedó unido con el núcleo antiguo por el puente de la carretera. Las calles Limones (hoy Dr. Álvaro Esquerdo), Nueva (hoy Canalejas) y Colón, concentraron la expansión urbana desde esa fecha.

                                             Las casas colgantes al rio

Uno de los hechos que hace que Villajoyosa empiece a plantearse un cambio tanto en sus infraestructuras como en su orientación comercial fue la construcción en 1868 del puente sobre río Amadorio, que al coincidir con la apertura de los túneles del Mascarat facilitó la comunicación por carretera con Valencia.
Hasta entonces la comunicación entre Villajoyosa y la capital era prácticamente nula y como bien dice Madoz (1850) haciendo referencia a los caminos del partido judicial de Villajoyosa: “Son vecinales, de herradura y se hallan en mediano estado. Se trabaja actualmente en la construcción de un camino carretero, que facilite la comunicación con la capital. Más a esta población reportaría notables ventajas si se llevase a cabo la proyectada carretera desde Alicante a Denia por la costa, pasando por Villajoyosa”.  Por estos años, Juan Bautista Lafora había conseguido del Ministerio de Fomento el permiso para enlazar por vía férrea Alicante y Villajoyosa.

                               Puente sobre el rio Amadorio. Antigua carretera Nacional.

          José Canalejas, jefe del partido liberal y presidente del Consejo de Ministros, fue el avalista de este proyecto destinado a cambiar la economía y la vida de la zona y que tuvo su culminación en 1911 con la inauguración de las obras de la estación de Villajoyosa por parte del Rey Alfonso XIII.

A Villajoyosa se le concedió el título de ciudad por Real Decreto del Rey Alfonso XIII el 6 de abril de 1911.
En la segunda mitad del s. XX el crecimiento de la población fue muy importante, hasta superar los 25000 habitantes. La llegada de la electricidad hacia 1900; el crecimiento del sector servicios y de la industria; el auge de la pesca que sustituyó al comercio marítimo; la construcción del puerto (en los años veinte y treinta), del Hospital comarcal y del palacio de justicia; el desarrollo del turismo y otros factores han ido marcando la próspera economía local durante el siglo pasado.

                                             Villajoyosa de los años 60 del pasado siglo.

Recientemente se han desarrollado proyectos urbanos como la Casa de la Juventud, la Glorieta del Rey Juan Carlos I y el Mercado Municipal, la sede de la Policía Local, el Centro de Día de la 3a Edad, el auditorio-teatro municipal, el estadio Nou Pla y reforma y ampliación de los polideportivos José Calsita, Maisa Lloret y Marta Baldó, la biblioteca Cristóbal Zaragoza, el auditorio y jardines de la Barbera de los Aragonés, la casa-museo de La Barbera de los Aragonés, los paseos marítimos de la playa de la Vila y de la del Paraíso, la restauración de la torre centinela de l´Aguiló, el nuevo Museo Arqueológico (Vilamuseu) , estando previsto la restauración de las murallas renacentistas de la ciudad, en una apuesta decidida por la conservación y divulgación del patrimonio cultural y monumental, para situar a La Vila Joiosa en un lugar protagonista del turismo cultural valenciano.

                                 El Paraiso. Zona sur de la actual Villajoyosa.

 La población de Villajoyosa en el año 2015 era de 33.878 habitantes.