miércoles, 21 de diciembre de 2016

"Conociendo los pueblos de La Marina Baja". La Vila Joiosa 1

               Es tanta su historia y los lugares que su término goza, con las partidas de huerta y sus rincones, que el paso inexorable del tiempo va cambiando sin que nos percatemos, que por darla a conocer no habría espacio suficiente. Por ese motivo, las fotografías y su historia, sacada de la página web del ayuntamiento y de Antonio Espinosa Ruiz en Museo Municipal de La Vila Joiosa, la desglosaré en dos capítulos.
1ª parte
El entorno de la ciudad posee con diferencia los mayores terrenos agrícolas de la comarca, uno de sus dos ríos (el de La Villa o Amadorio) y una buena playa con fondo óptimo para echar el ancla.

                      Carretera de circunvalación y entrada a Villajoyosa.

Si unimos a todo eso un cerro costero fácilmente defendible, podemos comprender que Villajoyosa haya sido la capital histórica de la comarca desde al menos el siglo VI a.C. hasta la época tardo romana (s. VI d.C.) y posteriormente, después de unos siglos de los que no tenemos testimonios, de nuevo a partir de la ocupación cristiana en 1300.

                                            El casco antiguo de Villajoyosa.

De la importante ciudad ibérica, aún no se conocen bien los restos que yacen bajo el núcleo antiguo, y que debe corresponder con la Alonis que citan los geógrafos griegos de la época. Sí conocemos mejor dos importantísimas necrópolis, las de mayor duración de la Península: la del Poble Nou y la de les Casetes, ambas con tumbas entre los s. VI a.C. y al menos el s. IV- V d.C., utilizadas durante mil años de forma ininterrumpida. En ellas se han encontrado numerosas joyas fenicias de estilo orientalizante - entre las que destaca el collar del Poble Nou - e incluso objetos de origen etrusco y egipcio.

                                                 Murallas de Villajoyosa.

En época romana el solar del núcleo antiguo y su entorno continuaron formando un gran núcleo de población que consiguió la categoría de municipium del emperador Vespasiano hacia 74 d.C. Bajo la actual Plaza de San Pedro se encuentran los restos de unos vastos almacenes del puerto romano, y en la partida de Torres, a 3 Km al este de la ciudad la torre funeraria romana de San José, el monumento de este tipo mejor conservado de la Comunidad Valenciana. También se han localizado dos grandes edificios de termas municipales de la época, en la Jovada y en la calle Canalejas, este último es el monumento romano de mayor porte que se conserva en la provincia de Alicante, que se construyó en época de Vespasiano para conmemorar la promoción al rango de municipium.

                                                 Casas del casco antiguo

Antes del año 1300 no se menciona la ciudad en ninguno de los numerosos documentos que generó el proceso de reconquista y en cambio si aparecen otras poblaciones del contorno, como Torres, Orxeta o Finestrat, lo cual confirma que el solar que fue ciudad ibérica y puerto romano estuvo despoblado en época islámica. Las numerosas excavaciones arqueológicas en Villajoyosa confirman, hasta hoy, la ausencia de restos medievales anteriores a 1300 y al contrario su abundancia a partir de esa fecha.

                                               Carrer Arxius

Villajoyosa es por lo tanto una villa nueva, creada por el capitán general de la escuadra de la Corona de Aragón, Bernat de Sarriá, noble al servicio del rey Jaime II el Justo, en momentos de expansión territorial de los reinos cristianos de Castilla y de Aragón por tierras alicantinas y murcianas. La nueva población se construyó sobre el mismo cerro que ocupó dos mil años antes la ibérica, aprovechando su inmejorable situación. Bernat de Sarriá justificó la fundación por la compra de estas tierras a los Frailes de Uclés (la Orden de Santiago)  en 1293, aunque la sentencia de un pleito posterior (1311) la consideró ilegal y se las arrebató para devolvérselas a Pere Ferrandes de Hixar, que las había disfrutado y administrado con anterioridad en nombre de la Orden.
En este lapso de 18 años, Sarriá, aprovechó para fundar una ciudad de población cristiana, la única ciudad de población cristiana, la única de su entorno en ese momento, rodeada de aldeas islámicas que habían participado en importantes revueltas contra la corona valenciana unos años atrás. Esa ciudad, la vanguardia, la punta de lanza del Reino de Valencia, fue bautizada con el nombre de Vila Joiosa, que quiere decir "ciudad alegre", y que fue repoblada con gentes provenientes del norte del antiguo reino de Aragón.

                         Antiguo paseo de San Pedro en la playa de Villajoyosa.

El día 8 de mayo de 1300 (quizás fuera el 1301), Bernat de Sarriá concedió a la ciudad una carta puebla que fijaba el territorio, las condiciones de posesión de las tierras, los impuestos, los derechos y deberes de los vecinos. El núcleo antiguo aún conserva la planta típica de una ciudad de reconquista, con urbanismo en parrilla, caracterizado por calles largas que descienden hacia la mar en paralelo a las murallas y otras que las cruzan perpendicularmente. El eje principal era el calle Mayor, que descendía hacia el mar desde la puerta principal, el portal, situada al norte.
En el siglo XIV el rey Pedro IV concedió a la ciudad el privilegio de embarcar cereales, aceite de oliva, vino, pasas, almendras y otros frutos. De hecho, en los s. XIV y XV, Vila Joiosa es el único puerto autorizado para la embarcación de mercancías en la comarca. La pesca, el comercio, los astilleros para la construcción de barcos y la agricultura eran los pilares de la economía local. Distintas familias nobiliarias se sucedieran en la posesión de la ciudad, que en 1443 obtuvo el codiciado privilegio de pasar a ser villa real. Anualmente un consejo de seis personas dirigía sus instituciones y un alcalde administraba el patrimonio local en nombre del rey.

                                    Villajoyosa desde el espigón de su puerto.

viernes, 16 de diciembre de 2016

"Conociendo los pueblos de La Marina Baja". La Nucía

           En el término municipal de La Nucía se encuentran también los siguientes núcleos de población: Barranco Hondo, Coloma, Bello Horizonte y El Tossal.
           Fue una alquería que en 1271 fue donada por el rey Jaime I a Beltrán de Bellpuig. A principios del siglo XVII formaba parte de la baronía de Benidorm y pertenecía a Alfonso Fajardo, barón de Polop.

                                                       La Nucía de noche. Foto ayuntamiento de La Nucía

La Nucía se constituyó como municipio independiente en 1705, tras emanciparse de la Baronía dePolop. La Iglesia Parroquial, dedicada a la Inmaculada Concepción, se construyó a lo largo del siglo XVIII.

                                                Iglesia y campanario de La Nucía.

Debido al turismo, en La Nucía se ha apostado por un hábitat disperso, con urbanizaciones en las que predomina el chalet unifamiliar y que se extienden por buena parte de su término.

                              Parque de la fuente La Favara.

Entre sus infraestructuras deportivas destaca la Ciudad Deportiva Camilo Cano, que cuenta con un total de 66 instalaciones deportivas en un espacio de 120.000 m2.

                        Polop y La Nucia desde la cima del Puig Campana.

Otros lugares de interés son: La Sede Universitaria en el antiguo edificio del Colegio Público San Rafael situado en pleno casco urbano e inaugurado en el año 1936, fue reformado y ampliado en 2007 para convertirse en la sede permanente de la Seu Universitària de la Universitat d'Alacant de La Nucía. La Ermita de San Vicente Ferrer que data del año 1803 y se encuentra en un paraje natural e histórico. La Ermita de San Rafael. La Fuente la Favara. El Auditorio del Mediterráneo. El lavadero y el Centro Juvenil.

                                                         Ermita de San Rafael.

                                                 Lavadero municipal de La Nucía.

En 1960 el número de habitantes era de 1.396. En 2007, un 43,3% de sus 15.519 habitantes era de nacionalidad extranjera, procedentes en su gran mayoría de distintos países europeos. El pasado año 2015, las personas censadas ascendieron a 20.039.

                                              La Nucia años 60 del pasado siglo.

lunes, 12 de diciembre de 2016

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. Finestrat



Aunque el casco histórico se encuentra en el interior, el término municipal cuenta con unos 267 metros de costa. Se trata de uno de los municipios de España con una salida a la mar más pequeña. La playa de la Cala de Finestrat limita con los términos municipales de Villajoyosa, al suroeste, y de Benidorm, al noreste.

                                                       La Cala de Finestrat y su playa.

En su término municipal se encuentra la mítica montaña del Puig Campana, cuya cima alcanza los 1410 de altitud.

                                     Finestrat desde la cima del Puig Campana

La economía de Finestrat siempre se ha basado en la agricultura pero el crecimiento turístico de la vecina Benidorm y de toda la Costa Blanca, hizo que sus encantos se convirtieran en un incentivo más para la prosperidad de sus vecinos, siendo el turismo y el desarrollo de diversas urbanizaciones lo que le han llevado a multiplicar su población por siete desde el año 1980 hasta hoy.

                                           La Font del molí, año 2014
                                        La font del Molí, año 1972.Foto hermanos Galiana

(Web ayuntamiento) Los primeros indicios de asentamientos humanos que se han localizado dentro del término municipal de Finestrat pueden llegar a tener unos 20.000 años. Hacia el II milenio a.C, comunidades agropecuarias se instalaron en las laderas meridionales del Puig Campana, así como otras colinas cercanas. Pero el origen del actual Finestrat se remonta a 1.280, cuando Pedro  III, hijo de Jaume I “el Conquistador”, otorgó la Carta Puebla a los lugareños.
En su término existen yacimientos de época ibérica, romana y árabe. Varias son las alquerías musulmanas localizadas que dan prueba de la influencia que tuvo esta cultura en el municipio y se tiene constancia, gracias a los escritos de un viajero árabe, que en los inicios del siglo XIII narra la existencia de un palacio en Finestrat. Es el documento más antiguo que tenemos en el cual se llama al pueblo por su nombre actual.

                                                   Iglesia y campanario de Finestrat.

En la parte más alta del pueblo, en el recinto denominado El Castell, se encuentran los restos enterrados de “Hîns” almohade que fue conquistado por Jaime I y epicentro de las últimas revueltas de Al – Arrak, por lo que fue ordenado su derribo. Más tarde, en 1336, conocemos la existencia de una iglesia situada en el recinto del Castell con un único sacerdote que celebraba misa los domingos. En el año 1513 pasa a ser posesión de Juan Coloma, conde de Elda, y en 1612 ya siendo baronía, forma parte de las posesiones de Fernando Pujades y Borja, Conde de Anna.

                                                       Típica calle junto al castillo.

Con la construcción de la iglesia se produce la primera ampliación del pueblo hacia el oeste, con la creación del carrer major.
En el siglo XIX y principios del XX, fue importante la industria del yeso. No hay que olvidar que el pueblo se asienta sobre un cerro yesífero y en su ladera todavía se encuentran restos de hornos.

                                      Uno de tantos preciosos rincones de Finestrat.

En el año 1981 contaba con 974 habitantes y en el pasado año 2015 eran 6239 las personas censadas.

martes, 6 de diciembre de 2016

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. Confrides

El municipio de Confrides consta de dos núcleos de población: Confrides y L'Abdet. El núcleo de Confrides es uno de los más altos de la provincia, se eleva a los 785 m. de altitud y está situado en la parte superior del Valle de Guadalest, en la frontera entre la Marina Baja y el Comtat.

                                                       Panorámica de Confrides

Tiene su origen en una alquería musulmana denominada Aljofra; después de su conquista en el año 1264, Jaime I de Aragón dio la villa a Vidal de Sarriá.
Según Agustín Galiana en la revista de fiestas de moros y cristianos de La Vila Joiosa del año 2012, es muy posible que Bernat de Sarrià naciera en Confrides en una fecha próxima a 1260. Lo que sí parece cierto es que su padre, Vidal de Sarrià, que era el alcaide del Castillo, murió allí en 1273.

                                                         El castillo de Confrides

En la guerra con Castilla, Confrides fue conquistada por las tropas castellanas y mantenida en su poder hasta el 1364 que la recuperó Pedro IV de Aragón; a comienzos del siglo XVI y como consecuencia de la guerra de las Germanías, su población musulmana, que entonces podía elevarse hasta los 120-160 habitantes, fue obligada a convertirse al cristianismo. 

                                 La roca formando parte de las casas de la calle Mayor.

Los mudéjares de Confrides aceptaron de mal grado su conversión forzosa y en 1526 se rebelaron contra la decisión de la Junta del 1525. Pocos años antes de la expulsión de los moriscos (1609), Confrides contaba con unos 240 habitantes; éstos, mayoritariamente moriscos, opusieron una fuerte resistencia armada contra la expulsión y se refugiaron a las montañas del Valle de Laguard. Confrides fue austracista durante la guerra de Sucesión.

                                                   Iglesia y campanario de Confrides.


Actualmente es un paraíso para los senderistas y excursionistas, ya que Confrides tiene varios lugares donde se puede gozar de la naturaleza. Su economía está basada en la agricultura, aunque un pequeño núcleo se dedica al sector servicios, que le da apoyo al turismo rural. 

                                                          El lavadero municipal.

En su término nace el río Guadalest y las fuentes de L’arbre, de La Forata, de Fuster y la de Machelis. 

                                                     Plaza de l'anouer y ayuntamiento.