lunes, 14 de noviembre de 2016

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. Benifato




De los 18 pueblos que forman la comarca de la Marina Baja, es el municipio más pequeño, ya que solo tiene una extensión de 11,9 Km.2. La Marina Baja suma un total de 578,8 Km2, de los cuales Benifato representa el 2,05 %.

 
                                                      Benifato

Tiene su origen en una pequeña comunidad rural o alquería de unas pocas casas, conformada por varias familias que se dedicaban a explotar las tierras del contorno, después de la conquista quedó adscrita al señorío de Guadalest conservando su población morisca. La expulsión de 1609 la dejó despoblada. La repoblación fue muy lenta y en 1795 tenía alrededor de 400 habitantes, en 1877 eran 375, siendo en uno de esos dos años la máxima población a la que ha llegado en su historia. En el pasado año 2013 su censo era de 198 personas.

                                       Edificio del antiguo ayuntamiento

En 1543 se creó el título de Marqués de Guadalest (marquesado que incluía la población de Benifato) en la persona de Sanç de Cardona y Roís de Liori. Su descendiente de igual nombre le otorgó carta puebla el 22 de abril de 1611.

                                           Fuente pública de Benifato

En su término municipal se encuentra la Fuente de Partegat o Partagás que es una preciosa área recreativa en el corazón de la Sierra Aitana.

                                                                       La Fuente de Partagás en verano

                                                                       La fuente de Partagás en invierno

La única actividad económica del pueblo es la agricultura y el presupuesto de su ayuntamiento del pasado año 2015 fue de 81.000 Euros.

                                                                     Lavadero municipal de Benifato.


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lunes, 7 de noviembre de 2016

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. Benidorm




Es uno de los destinos turísticos más importantes y conocidos de España y de todo el Mediterráneo, gracias a sus playas y su vida nocturna, llegando a conseguir los 400.000 habitantes en verano. No en vano, Benidorm es la tercera ciudad con más plazas hoteleras de España después de Madrid y Barcelona.

                                      Benidorm des de la piscifactoria de Villajoyosa

Según parece, en el momento de la Reconquista existía una Alquería árabe en la Partida de Lliriets; en todo caso, la población sería de poca importancia, porque no aparece el nombre de Benidorm en el “Llibre dels Feyts” de Jaime I de Aragón, quien conquistó estas tierras alrededor del año 1245.
Bernat de Sarrià otorgó Carta Puebla en Benidorm el 8 de mayo de 1325, creándose el castillo y la villa. La función de dicho documento consistió en marcar los límites del término de la nueva población (que se separaba así administrativamente de la baronía de Polop), así como intentar establecer en ella exclusivamente a familias cristianas. Estratégicamente, el origen de la villa (igual que la de otras poblaciones costeras como  Vilajoiosa) se debió al temor imperante en aquel tiempo al superior número de mudéjares existentes a la zona.

                          Benidorm, principios de los 50. Foto Ediciones Paisajes Españoles 

Posteriormente, Benidorm pasó a manos de los condes de Denia, volvió a la corona y finalmente ésta vendió el término al noble Ruy Díaz de Mendoza.
Con motivo de los continuos ataques berberiscos y la falta de agua, empezó a despoblarse y en 1520, durante la guerra de las Germanías, la villa ya estaba despoblada por lo que el abandono de sus habitantes se podría relacionar con el nuevo ataque de corsarios musulmanes que sufrió en 1502. Volvía a depender de la Baronía de Polop.
La mejora de las construcciones defensivas y la construcción de una acequia que aportaba agua desde Polop, permitieron atraer a nuevos pobladores al lugar. Eso ocurrió en 1666, por iniciativa de Beatriz Fajardo de Mendoza, señora territorial de Polop y Benidorm, que otorgó una nueva Carta Puebla a la villa, volviendo así a ser municipalmente independiente.

                                               Benidorm 1959. Foto A. Zerkowitz

En el siglo XVIII tuvo una fuerte expansión demográfica, gracias, esencialmente, a una importante actividad pesquera basada en la pesca con almadraba, en la que los benidormenses se especializaron con gran fortuna, siendo sus habitantes conocidos en el arte del calado de almadrabas en toda la costa mediterránea.
Benidorm ha sido cuna de grandes marinos.

                                                   El castillo de Benidorm 

Fue en 1956, durante la alcaldía de D. Pedro Zaragoza Orts, cuando el Ayuntamiento aprobaba el ordenamiento urbanístico de la villa con la finalidad de crear una ciudad concebida para el ocio turístico, a base de calles bien trazadas y amplias avenidas siguiendo la configuración de las playas, modelo urbanístico pionero en la época en que fue realizado. A partir de entonces, se produjo un fuerte desplazamiento de las actividades tradicionales (pesca y agricultura) hacia el sector servicios originado por el turismo, que se convirtió desde entonces en la base de la prosperidad de la ciudad.

                                                    El castillo de Benidorm
Actualmente es el municipio más denso y poblado de la Marina Baja con una densidad de 1792 hab/km² y 69.045 habitantes en 2015 según el INE

                                               La isla de Benidorm desde la playa.



viernes, 4 de noviembre de 2016

“Conociendo los pueblos de la Marina Baja”. Beniardà



Se ubica en el interior del valle de Guadalest, junto al pantano y justo en los pies de la sierra de Aitana. Es un municipio de reducidas dimensiones, pero dispone de lugares donde disfrutar de la tranquilidad y de bellos paisajes.


Antigua alquería musulmana que después de la conquista quedó adscrita al señorío de Guadalest, independizándose en 1637.


Lo que Beniardà es, lo proclama perfectamente una reflexión con el título de "Espigolant pel rastoll morisc" (Espigando por el rastrojo morisco), la cual se puede leer en la página web de su ayuntamiento y de la que sustraemos unos párrafos:


“Beniardá es un lugar que se ofrece a pie a la curiosidad de la gente. Desde la carretera se pueden contar las casas, una a una. Y desde el vecino Benimantell se puede seguir, incluso, el movimiento de las personas. Se vierte al valle tal como es, mostrando todos sus secretos, si es que tiene”.
“Beniardá, igual que el resto de núcleos del valle de Guadalest, deja que broten sus raíces moriscas. El singularísimo trazado de sus pequeñas calles, la elección del lugar, los hábitos de su gente y más de un vestido hacen pensar en aquella pasada civilización – porque civilizados eran y creo que un poco más que aquellos que los expulsaron – que marcó una huella tan profunda en nuestra tierra, donde dejaron un rastro muy sencillo de seguir. Aún se trabajan los campos – no todos – con los métodos creados por los antepasados de buen número de comarcanos. Y aún se siguen comiendo sencillos platos de la cocina morisca que no era mala, no…”


En el pasado año 2013 contaba con 188 habitantes, menos que en 1713 que eran 195. Según el Instituto Nacional de Estadística, en el 2015 estaban censadas 227 personas. Su techo en cuanto a número de vecinos lo tocó el año 1857 con 991.




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